Debate semanal: Prevaricación masiva

Se protegen, se encubren y se sienten poderosos; incluso llegan a creerse dioses intocables que están por encima del bien y del mal, y se atreven a interpretar caprichosamente las leyes para saciar su apetito justiciero. La mayoría, en sus inicios, juraron por convicción los principios del movimiento nacional, y nunca se han olvidado de sus orígenes franquistas; y ahora cuentan con el apoyo de algunos “progres” que quieren saciar sus venganzas. Con nuestros impuestos les pagamos las togas, las puñetas, e incluso las plumas con las que dictan sus sentencias; ¿qué más quieren, que los ciudadanos nos pleguemos a sus decisiones arbitrarias?
Ahora pretenden doblegar y acabar con Garzón por haber cometido el pecado de investigar los crímenes del franquismo, aquellos que quedaron impunes y causaron miles de muertes. Todos a una, como Fuenteovejuna, y con el apoyo de la ultraderecha más reaccionaria.
Dictar resoluciones injustas a sabiendas de que lo son, o movidos por motivos ajenos al estricto cumplimiento de nuestras leyes, es prevaricar; y en grupo puede convertirse en una prevaricación masiva. ¿Es el fin de Garzón?. Si lo consiguen habrán logrado convertir definitivamente la Justicia en un estercolero, y todos -incluso ellos- saldremos perdiendo.





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