¿A quién le bajamos ahora el sueldo?
Ya nadie se acuerda de los verdaderos culpables de la crisis económica que padecemos, consecuencia directa de la burbuja financiera e inmobiliaria propiciada por los neoliberales, que ahora piden ayuda y soluciones al gobierno para resolver el problema que ellos mismos causaron.
El gobierno de Zapatero recibe críticas por todas partes, por su derecha y por su izquierda, de los sindicatos y de la patronal, y de los españoles en general. Si toma medidas, porque las toma; si no toma medidas, porque no las toma; si piensa en el futuro (edad de jubilación), porque hay que pensar en el presente; si piensa en el presente, por improvisar sin pensar en el futuro. Haga lo que haga recibirá reproches; incluso si propone lo que le sugiere la oposición (disminución del gasto público) es vilipendiado por los conservadores.
Muchas veces me pregunto si los españoles merecen tener un presidente de gobierno como Zapatero. Quizás sería preferible que gobernase el PP para que nos acordasemos de cómo se bajan los impuestos a los que más tienen, o cómo se oculta la corrupción, o cómo se privatizan las empresas públicas, o cómo se impone el despido libre, o cómo se traslada la gestión de nuestra sanidad a manos privadas (véase Comunidad de Madrid). Ya nos hemos olvidado de la “brillante” trayectoria de los amigos y parientes de Aznar, tras su paso por puestos de confianza (Villalonga, Pizarro, Agaz, entre otros), y de los pingües beneficios que obtuvieron.
Pese a todo, los que apoyamos al presidente del gobierno de verdad estamos ahí, respaldándole incluso en los momentos más duros, y las encuestas dicen que somos muchos y resistimos a los ataques. Puede que Zapatero haya cometido errores, pero ¿quién no los cometería en una crisis económica como la que padecemos?; no podemos olvidar que ha hecho muchas cosas bien, y merece el apoyo de los que de verdad nos sentimos de izquierdas.
Desde fuera de nuestro país todos quieren “colaborar” para que superemos la crisis económica, pero nadie aporta ninguna solución que no sea a costa del sufrido trabajador. Ahora el FMI (Fondo Monetario Internacional) nos propone bajar los salarios a los trabajadores para aumentar la competitividad. Pero ¿a quién le bajamos el sueldo?, ¿a los que no llegan a 1000 euros de ingresos netos mensuales, que son la mayoría de nuestros jóvenes?, ¿a los mileuristas, que se han convertido en unos privilegiados comparados con los anteriores?. ¿Existe algún poderoso, tipo Botín y compañía, que esté dispuesto a bajarse el sueldo como gesto de solidaridad?.
El FMI debería de preocuparse mas de predecir mejor el futuro para no caer en los errores del presente, lo que no hizo durante la presidencia de Rato, ahora premiado en Caja Madrid por su “positiva” labor huyendo del temporal cuando se veía venir.
(La foto se corresponde al municipio asturiano de Llanes, con el colorido de los “Cubos de la Memoria” del escultor Ibarrola)






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