Inaceptable comportamiento de la televisión pública en los “informativos” deportivos

Uno de los principales retos de Alberto Oliart, el nuevo presidente de la Corporación de RTVE, es la supresión de la publicidad en TVE a partir del próximo 1 de enero de 2010. Está previsto que a las 23:59 horas del día 31 de diciembre próximo se emita el último anuncio de la historia de la televisión pública. Con una buena programación, sin cortes publicitarios, la Primera ganará en calidad y los usuarios seremos los principales beneficiarios de la entrada en vigor de la Ley de Financiación de RTVE.
Pero tal esfuerzo sería inútil si se mantuviese, como hasta ahora, la publicidad indirecta que se viene haciendo a determinados clubs de fútbol de nuestro país ubicados en Madrid y Barcelona, que ocupan el 80% del tiempo que los telediarios dedican a la “información deportiva”. Nos guste o no el fútbol, si queremos conocer lo que ocurre en el mundo, debemos de soportar a diario en los informativos a las “estrellas mediáticas” importadas de otros países. ¿Quién no ha visto en los últimos días a Cristiano Ronaldo quitándose la camiseta o marcando un gol de falta directa, como si fuese el único que es capaz de hacerlo en nuestro país?; ¿alguien ignora que a Leo Messi le han concedido el Balón de Oro?. Lo lamentable es que nos lo repiten una y otra vez de forma incesante en horas de máxima audiencia, y somos muchos los que aprovechamos el momento para cambiar de canal.
La televisión pública se paga con dinero público procedente de todos los españoles, y no solo de Madrid y Barcelona, por lo que sería el 1 de enero una buena fecha para cambiar de hábitos y tratar a todas las Autonomías por igual, sin priorizar siempre las noticias con el único propósito de obtener el máximo nivel de audiencia. Pero informando sin publicitar.
Por poner el ejemplo más patente, Cristiano Ronaldo no es más que una inversión del Real Madrid, un club privado que lo ficha por 95 millones de euros para rentabilizarlo al máximo con negocios paralelos y la venta de su imagen. ¿Por qué la televisión pública, la de todos, le regala a diario muchos minutos difundiendo su imagen para beneficio exclusivo de una entidad privada? Confundir deporte con espectáculo es un error, y publicitar gratuitamente los intereses privados con dinero público una absoluta indecencia que no debemos de admitir por más tiempo.
(A primeros de septiembre de 2008 se celebró en Gijón el Campeonato del Mundo de Patinaje de Velocidad, con la participación de más de 50 países. No fue noticia en la televisión pública nacional: Asturias no es Madrid, ni el patinaje es el fútbol, ni el deporte aficionado es deporte profesional. Pero me queda el recuerdo del reportaje fotográfico que pude realizar aquellos días, del que os pongo una muestra).





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