Nov

11

Los muros que nos separan

Publicado en SInLaVeniA por Fernando de Silva

(Este mural pertenece a Justin McIntosh, y está hospedado por la Fundación Wikimedia)

Mientras el mundo entero celebraba el XX aniversario de la caída del muro que dividía Alemania en dos, otros muros se mantienen o construyen en silencio con la complicidad o pasividad de los dirigentes de las principales potencias, muchos de los cuales se encontraban presentes hace unas horas en Berlín. ¿Habrán visto los palestinos en directo la ostentosa celebración?; desconozco si las antenas parabólicas y el control de Israel lo han permitido, pero de lo que sí estoy seguro es que ninguno de sus habitantes ha podido acudir al acto, ya que otro muro, el construido por los israelíes, lo ha impedido.

Bajo el pretexto de proteger a sus civiles y evitar los efectos del “terrorismo” palestino, Israel comenzó a construir en 2002 una barrera consistente en un 90% en vallas y alambradas y un 10% en un muro de hormigón prefabricado de más de siete metros de altura, que pretenden les sirva de autodefensa. Pero en el fondo el objetivo fundamental es aislar al pueblo palestino y tenerlo sometido de forma permanente a todo tipo de vejaciones.

A pesar de las continuas quejas de las organizaciones pro derechos humanos y de las Naciones Unidas, tan sólo se ha conseguido en 2004 una resolución no vinculante de la Corte Internacional de Justicia que declaraba su ilegalidad e instaba a su total desmantelamiento. Pero en mayo del 2008 el 57% de los 721 kilómetros previstos ya se encontraban construidos y el 9% lo estaba en construcción.

Las celebraciones de Berlín son un reflejo del cinismo e hipocresía de las grandes potencias, que miran para otro lado cuando les interesa. Mucho dinero se ha gastado en ellas, que bien podría haberse dedicado a ayudar de forma efectiva a los  palestinos, pero es mucho pedir para quienes carecen de sensibilidad, y sólo piensan en salir en la foto.


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26 Respuestas

Yo vi los fastos, en directo, en la BBC, y escuché todos los discursos que bajo un paraguas dieron los que hablaron (e incluso, como no, la conexión con Obama). Y pensé lo mismo que tú, Fernando. Y me sentí abochornado.
 
Después vi la película El lector; y cómo me gustaría que algún día, igual que a la protagonista, a los dirigentes israelíes, algún circunspecto juez les preguntase: ¿Por qué no abrió la puerta de la iglesia?
 
(Y a ver si ahora no se llena esto con comentarios sobre otros muros -lamentables, pero que al nombrarlos parece como si le quitasen importancia a este con esa actitud de: “Bueno, también hay otro no sé dónde y nadie dice nada”-. Porque ahora estamos hablando de este; los otros, ni hacen ni deshacen este).

Celebro la caída del muro de Berlín, porque supuso la apertura hacia millones de ciudadanos de la RDA a la libertad que ambicionaban.  Denuncio, también, la existencia de muros de la nueva vergüenza, que no sólo es el que se nos preenta de Israel y Palestina. Nosotros, aunque nos pese, tenemos valladas, con muros vergonzosos, las ciudades de Ceuta y Melilla, aunque  más ésta última, para verguenza del sentimiento españolista, que podamos tener cada uno.

Y Sr. Josean, en el lector, nuestra protagonista, cierto que no abrió la puerta de la Iglesia, pero considero q aquélla persona la considero más como víctima de la situación y el sistema, que de verdugo de las personas que murieron abrasadas por el fuego. En todo caso, supo pagar el precio con lo único que tenía: su propia vida.

Fernando:
Comparto el contenido de tu entrada. Y permíteme añadir a ella el también excelente comentario de tu hermano, Pedro de Silva, en la Nueva España de hoy.
Felicidades a ambos.
http://www.lne.es/asturias/2009/11/11/fiesta/832508.html
Intento poner el enlace. Pero ya sabéis que soy bastante desastre.A ver si hay suerte

MOBA, si te soy sincero, esta película (como todas) la vi después de tomarme un par de vinos. Lo bueno que tiene este sistema es que si no te gusta la película te duermes sin ningún remordimiento de conciencia (yo he conocido gente que nunca se ha dormido en una película; asombroso); lo malo es que por ejemplo, cuando sale Kate Winslet, me dejo llevar por el romanticismo.
 
Y así, cuando acabó, pensaba lo mismo que tú: pobre mujer, otra víctima del sistema. Pero, qué va, lo que pasa es que me había enamorado de la protagonista. Al día siguiente (ya sabes que hay amores que duran una noche, o menos; aunque algunos dejan resacas eternas), me dije: qué va, menuda miserable (realmente lo que pensé fue “menuda tarada”). Es lo que sigo pensando (y no solo por no abrir la puerta); y eso que me entran escalofríos pensando en la afligida soledad de esa mujer.
 
Con lo que detesto hablar de películas… Por cierto, ¿has visto “Little children” (en español “Juegos prohibidos”)? Te la recomiendo, sale Kate Winslet y otras víctimas.
 
A este juego de presentarse a sí mismos como víctimas es a lo que lleva años jugando (es un decir) el gobierno de Israel. Y lo peligroso es que es muy fácil creérselo. Además, esos nunca pagarán con su propia vida, son otros tarados que mantendrán la puerta de la sinagoga cerrada, con la ayuda de los presentes en los fastos de Berlín, llueva lo que llueva, el tiempo que quieran y por encima de cualquier tribunal (y de Moratinos, ese estadísta).

Por cierto, tampoco estoy de acuerdo en que pagó con su propia vida: ¿fue una vida la suya? No creo.

Victoria no había leído aún el comentario de mi hermano… Y la verdad es que es magnifico…

Estimados,
Sólo señalar una importante diferencia entre los muros, que está siendo comparados estos días tan apubullantemente.
El de Berlín se construyó para impedir salir.
El de Israel se construyó para impedir entrar.
Sin entrar en mayores juicios de valor, ahí dejo eso para su reflexión.
Saludos,

Pero el de Israel también impide salir…

Un saludo y gracias por su participación

…Y el de Berlín, entrar. Que para eso también se hizo…
A mí es que no me da pa mucha reflexión. Siempre que se impide salir de…se  veta la entrada en…
Y cuando se impide entrar en, se veta salir de…
Quizás afinando mucho, ¿verdad?, podrían existir ciertas diferencias en las causas y, consecuentemente, en las consecuencias de la ejecución de los mismos.
En el caso berlinés, tal vez habría no sólo intereses por salir sino también de otros por entrar.Y ambas cosas se impidieron.
En el de Israel, no parece que haya demasiado interés por parte de los judíos de mezclarse con los palestinos. O sea entrar en Cisjordania tal vez no sea un veto impuesto por el muro…El hecho de no entrar responde a una opción…Al menos de momento…salvo que sea para “limpiar” el terreno de gentes ¿verdad?, y dejarlo como campo de entrenamiento, por ejemplo…
Ya está bien de ocupar espacio sin ir a ninguna parte por mi parte.
Yo agradecería a Jhonny que si sus palabras le dan para una reflexión nos la hiciera llegar. Estoy segura que sería de interés. Yo lo agradecería.

Vaya por delante mi solidaridad para la retirada de todos los muros, sobre todo los visibles. Dicho ésto, Israel tiene un muro que separa una frontera (lo de que sea legítima es otra cosa), lo de Berlín era partir una ciudad en dos. Pues bien, alegrándome de que haya caído o haya sido tirado, yo recuerdo con mucha mas emoción la revolución de los claveles en Portugal, la liberación de Checoslovaquia o el triunfo de Walessa en Polonia.

Toño,en Berlín, a pesar de su condición de  ciudad, creo que también se establecieron fronteras…(¿Acuerdos de Postdan?).

De todos modos, me alegra el contenido de tu intervención. “Me pido” la revolución de los claveles.

¿Ves? Una cosa tan sencilla como tu comentario y me hizo sonreír. Y sonreír es muy importante. Ya lo creo. (No recuerdo si hoy tuve mucho tiempo para ello ¡Qué tristeza! Menos mal que me diste la oportunidad. Gracias, Toño)

Este es el dialogo de la película al que hacen referencia MOBA y Josean:
 
-          ¿Por qué no abrió las puertas?
-          Hay una razón obvia. No podíamos.
-          ¿Por qué?
-          Éramos guardias. Nuestro trabajo era vigilar a las presas. No podíamos dejarlas escapar.
-          Ya. Si escapaban, ustedes serían juzgadas.
-          No.
-          Quizás ejecutadas.
-          No.
-          ¿Entonces?
-          De abrir las puertas, hubiese sido un caos. Como habríamos restaurado el orden… Éramos responsables de ellas.
 
Donde estoy hoy, en Arabia Saudí (con un montón de muros, de los que no dejan entrar ni salir), en 2002, hubo un incendio que podría compararse con el de la película: “14 niñas perdieron la vida y decenas más resultaron heridas al incendiarse, el 11 de Marzo de 2002, el colegio al que asistían en La Meca, al impedir la policía religiosa que escaparan del fuego porque no llevaban pañuelo para cubrirles la cabeza y no había ningún familiar varón para recogerlas. El diario saudí de lengua inglesa Arab News publicó declaraciones de los testigos: «Cuando las niñas salían por la puerta principal, esa gente [la policía religiosa] las obligaba a entrar por otra». «En vez de ayudar en el rescate, nos pegaban»” (Fuente: Amnistia Internacional)
 
Según su razonamiento, Sr. MOBA, el comportamiento de esta “policía” fue correcto, porque como todo el mundo sabe, la “mutawa” son guardias que se sienten responsables del orden y de las mujeres de este país; además, como no pueden llegar tan lejos como les gustaría imponiendo su moral, se sienten víctimas de la situación y del sistema. Incluso, a veces, pagan el precio con su propia vida: se inmolan.
 
La pena es que, de todos los que me he cruzado, ninguno se parece físicamente a Ralph Fiennes.

Me congelaste la sonrisa, Silvia.
Voy a darle un repaso a Kant y su reflexión sobre el deber.

Diez muros para entrar y no salir, o bice-versa:
 
El muro secta
El muro           boreal
El muro                       fugitivo
El muro                                  caracol
El muro                                              nada
El muro insomnio
El muro           ofendido
El muro                       inexorable
El muro                                   hostigado
El muro                                              puñal
Y el  muro olvidado
 
(Como decía aquel, Johnny, la vida nos engaña, las cosas se nos van).

Son once, Josean.

Claro que igual a tus muros les pasa como a los Mandamientos.Que eran diez y se encerraban en dos: amar a Dios y al prójimo como a uno mismo.

Los muros igual son once y se encierran en uno…Yo, puesta a escoger, me quedo con el muro olvidado…o con el boreal.Pero tú , igual tienes el día y te da por escoger para resumirlos al muro caracol o el muro insomnio…Puf! (prefiero sufrir la alergia a los gatos)

¿Once?… ah! sí… claro… bueno… es que mis decálogos, desde el de Pumarino para las elecciones del año pasado, siempre son de once cosas, que podrían resumirse en una: nada, como uno mismo.
 
Yo me quedo con el muro boreal; y el que más miedo me da, es el inexorable.
 
Y aunque falte Lolo, y los pelos en la casa y en la alergia hayan disminuido, me gustaría seguir escribiendo Puff! con dos efes. :)

¡Ay, Josean! ¡Qué suerte tienes tú con Pumarino en esto y en lo del besugo…

Tienes razón. El muro inexorable es el que más temor inspira.

¿Nada de nadar o nada de nada? Pues yo creo que uno siempre es algo aunque sea nada. Y si tienes una gatina y el recuerdo grato de un gato como Lolo, entonces eres mucho más que nada.¡Puff! ¡Ya lo creo!

(Te envío una sonrisa por escrito porque ya no recuerdo qué tenía que hacer para lo del circulito. Y además así va personalizada. Ésta te la mando tierna y agradecida.)

¡Y ya! Recuerdo tus palabras del primer comentario:
” Y a ver si ahora no se llena esto con comentarios sobre otros muros..”
Pues sí que estamos dando ejemplo.Fernando nos va a sacar tarjeta.
Buenas noches.

Pra mi sólo hay un muro, el de la desigualdad que es el responsable del hambre en el mundo. Tal vez sea el boreal. Gracias Victoria por tu sonrisa, es muy bonita.

Señores:
Por alusiones… sigo disfrutando del besugo ese, idea de Toño, y verdadero descubrimiento en la plaza. Es el lujo que no se puede permitir la niña de trece años lapidada en Somalia tras una violación, alegando que tenía veintitrés y que había cometido adulterio; las diferencias entre el mundo civilizado y el de Yuppi con la alianza de civilizaciones, es que no se pueden pisotear impunemente los derechos humanos, algo que sucede diariamente, incluso bajo el amparo de alguna confesión religiosa. En Palestina hay un muro, y los judíos atacan indiscriminadamente a unos palestinos que se dedican a publicitar sus muertos y a disparar con más fortuna que medios, sobre los israelitas; conflicto enquistado ante la pasividad internacional, hasta la llegada del gato de Josean con la Alianza de Civilizaciones, para ponerse un día el pañuelo palestino y otro día la kipá, que en la foto queda muy mona.
Tengo que convenir con Toño Alonso en que el mayor muro es el de la desigualdad, la que permite morirse de hambre a una docena de niños en el mundo, mientras uno se afeita con gel de marca, o duda entre dos buenos desayunos, el que sobre siempre se lo podremos dejar a Lolo, que le daría igual. Nosotros tenemos un muro en Melilla, que nos separa de los africanos sin derecho a vivir en este primer mundo, y de vez en cuando, andamos a tiro limpio con los marroquíes y quien se ponga por delante, de modo que tampoco tenemos derecho a rasgarnos las vestiduras con lo que hacen otros, salvo en términos de comparación. Como yo soy menos asesino que otros, me siento bien, pero siguen muriéndose los chiquillos de hambre mientras esta noche me cene el besugo. No dejo de ser un egoísta, ni mejor ni peor que muchos de vds., pero mientras eso suceda en el mundo, difícilmente puedo calificarme de solidario. Ni yo, ni muchos que sí lo hacen.

Mi querido Josean, conozco “el lector” por el libro. No tuve la oportunidad de disfrutar de la película. Pero mi comentario refleja mi opin ión sobre el caso, aunque quizás exista un poco de “sentimiento”  hacia quien, de la lectura de la novela me pareció era una verdadera víctima de tiempo y lugar. El autor, así me la presenta y así la catalogo.

Y aprovecho para insistir en los otros muros, que nadie parece contemplar y que parece queremos ignorar. Y son los  uros creados para cerrar Ceuta y Melilla a cualquier tentación de seres humanos de traspasar la frontera y cruzar a la “orilla buena”, en la que nos encontramos. ¿No son acaso muros que merezcan la atención de nadie?. ¿No son igualmente muros vergonzosos y vergonzantes, merecederores de ser derribados?. ¿Tenemos que dar por válidos ese tipo de muros, convivir con ellos y a la vez criticar el levantamiento de otros muros lejanos y alejados?. Yo, es cierto que no vivo en Melilla ni deseo hacerlo. Pero tampoco vivía en Berlín y sin embargo me motivaba la caída del muro. De igual modo me motiva que derribemos los muros que nosotros hemos levantado para separar. ¿Existe diferencia?.

Alejandro, por alusiones y sinceramente, no sé qué quieres decir con comentarios como estos:
1. “…hasta la llegada del gato de Josean con la Alianza de Civilizaciones, para ponerse un día el pañuelo palestino…”. La verdad, por más vueltas que le doy, no lo pillo. Por si vas por aquí, decirte que no me he puesto, en mi vida, ni un pañuelo palestino ni un poncho; es más, en mi casa no son bien recibidos. Menuda horterada postmoderna.
2. “…el que sobre siempre se lo podremos dejar a Lolo, que le daría igual…” Mis gatos nunca han comido sobras y eso no me hace ni mejor ni peor ante las desigualdades. Ni egoísta. Es más, como aquel Gato de Ursaria, “desde muy joven se hizo a desayunar asombro cada día, almorzar extrañeza y cenar hastío”.
3. “…que Lolo saque sus propias conclusiones desde la pluralidad informativa, independientemente del partido gatuno que le agrade…” Lolo fue un “indolente y un caprichoso, lleno de fantasías y mentiras”, por lo que puedo haber sido, incluso, un político.
Dicho esto, por si no te has leído mi comentario en su día, mi gato Lolo murió el día 10 de Octubre en un desgraciado accidente. Comentarios como los anteriores no me hacen ninguna gracia. Solo consiento referirse a él con cariño y respeto. Y no me parece el caso.
Gracias.
One pill makes you larger/And one pill makes you small…”:
http://www.youtube.com/watch?v=c1xI4JKcWiM&feature=related

Moba, ya sabes, el eterno debate de si es mejor el libro o la película.

Sr. Josean:
Permítame que le aclare los términos que le resultaron oscuros de mi comentario:
1) Conocida su tendencia hacia la izquierda, explícitamente manifestada en este espacio y a la vista de que el Sr. Zapatero se autodefine como izquierdista, entiendo que su gato -con todo el respeto- comparte el mismo ideario y, por lo tanto, estará de acuerdo con la actitud de nuestro presidente que utiliza tanto una prenda como la otra, según el día.
2) Si lee adecuadamente el texto, verá que hago referencia a dos buenos desayunos; elegir uno y dejar el otro a su gato no me parece que pueda interpretarse como darle sobras, ¿no?.
3) El tercer punto no se corresponde con mi comentario.
Aprovecho la ocasión para trasladarle mis condolencias por Lolo, a la vez que recordarle el respeto con el que siempre los he tratado, tanto al gato, como a vd.
Reciba un cordial saludo.

Alejandro, me alegra que me hayas contestado. Me tranquiliza saber que sigues como siempre, soltando el rollo sin pararte a escuchar a nadie:
 
1. 1. ¿De dónde has sacado que yo o mis gatos simpatizamos con Zapatero? Alejandro, como todo el mundo sabe aquí, yo, de toda la vida, voto al Partido Comunista, lo que no quita para que critique como se visten y calzan algunos de sus miembros o para que en los hospitales cubanos y yo haya visto ratas (también las vi en algunos de EEUU).
2. 2. Pues si que hay que tener ganas de prepararse dos desayunos, uno para uno y el otro para el gatuno. Yo creía que “el que sobre”, Alejandro dixit, todo el mundo entendía, en este contexto, como restos de comida, salvo que hayas querido decir “desobre”, si es que existe.
3. 3. El tercero es un comentario tuyo del otro día. Nunca hablé con él de política; si lo hubiese hecho habríamos pensado y votado lo mismo… ya sabes, los tics estalinistas.
 
Por lo demás, es verdad que eres muy respetuoso. Qué pena que no escuches.
 
Un saludo.
 
Por cierto, estarás contento con lo nuevo de Ana Botella. En mi casa ya nos hemos escuchado el cd que acompaña estos bonitos cuentos de navidad, “una herramienta muy útil para leer en familia”, Ana dixit. Como son los liberales, siempre tan originales (que rima y todo).

Sr. Josean:
Me he parado siempre a leerle, cuando vd. desee también a escucharle, y como puede apreciar en el texto, indiqué que Zapatero era de izquierdas -o eso dice él- y vd. también; hice esta pequeña diferenciación, precisamente porque soy conocedor de su tendencia política.
El comunismo -vd. mismo afirma votar a esta formación- tiene en Cayo Lara y José Luis Centella, dos referentes a nivel nacional, y puede vd. escuchar al segundo de ellos alabar la situación en Cuba, a la que sigue entendiendo como paradigma de la democracia y del triunfo de su ideario político; tal parece que se aleja del Sr. Carrillo, cuando en la época de la transición, aparcó muchos principios para integrarse en un país, de entrada, monárquico y defender el famoso “eurocomunismo”. Curiosamente, y como le dije yo mismo en otras ocasiones, los únicos países europeos de modelo económico mixto, como Suecia o Noruega, tienen reyes, y a mi, que ni soy monárquico ni comunista, ni lo es mi canario, me resulta indiferente. Predicar el modelo comunista clásico es anacrónico, e incluso demagógico, de modo que no puedo compartir sus ideas, aunque las respeto profundamente.
Tampoco quiero que confunda mi posición con la del partido popular; tengo la misma aversión a los cargos de Ana Botella que a los de la otra Ana, la esposa del Sr. Montilla. No creo que el matrimonio con un líder político contagie de tal condición a su pareja, pero ya ve vd. como son las cosas. En cuanto a mujeres, casi prefiero a Cristina Almeida que desea quemar los libros de quienes no piensan de su modo y manera, pero eso es otro tema. En fin, que junto con Toño, le invito igualmente al besugo, también al gato, si tiene alguno ahora mismo, que tiene su derecho a la raspa, y aquí sí que le corresponden las sobras.

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