Caso Gürtel: El PP valenciano en caída libre, ¿con paracaídas?
Con lo vergonzoso que puede resultar para un político recibir regalos “a medida”, sea o no delito, los trajes parecen quedarse pequeños, y por mucho que Ricardo Costa se afane en usar cuellos “desahogados”, la camisa ya no le llega al cuerpo. La noticia ya está en las primeras páginas de los periódicos, y la denuncia pública de la corrupción generalizada del PP valenciano y el descubrimiento de su financiación ilegal parece imparable. De nada sirven que se afanen en negar la evidencia y anunciar querellas contra todo aquel que ose poner en duda su honradez, la información publicada en El País en capítulos es demoledora, y a cada amenaza de los conservadores se responde con otra andanada de información que desvirtúa los desmentidos del día anterior. Y quién niegue que el informe de la policía nada tiene que ver con los regalos se equivoca; lo que ahora se conoce, es la causa o motivo que los justifica, y demuestra la existencia de un cohecho.
Si el Consejo General del Poder Judicial quiere preservar a la Administración de Justicia de un descrédito generalizado de los jueces de este país, debe de actuar de inmediato. La actuación de los miembros de la Sala Penal del Tribunal de Justicia de Valencia, y en especial de la de su Presidente Juan Luis de la Rúa, huele a podrido, y de ser cierto cuanto se ha conocido en los últimos días, no les servirán los tecnicismos para justificar “sus resoluciones” y sus responsabilidades podrían ser perseguibles incluso por la vía criminal. Sí un juez tiene en sus manos un informe policial que acredita la existencia de unas conductas delictivas, debe de perseguirlas de inmediato o remitirlas a quién proceda y al Ministerio Fiscal para que actúe en consecuencia, y no limitarse a devolver el documento a su remitente; ¿se imaginan a un bombero que se niega a apagar un fuego porque no le consta la llamada de aviso?, pues algo parecido está ocurriendo con estos impresentables que están desprestigiando a su colectivo.
La disculpa de las últimas horas de que la contabilidad del PP valenciano está en orden al haber sido auditada por el Tribunal de Cuentas, resulta ridícula y pueril; a nadie en su sano juicio se le ocurriría presentar para su control la doble contabilidad, incluyendo el dinero negro y las facturas dobles. Pero no estaría de más preguntarnos quién ha nombrado al Tribunal de Cuentas valenciano; es posible que nos pudiésemos llevar alguna sorpresa.
Don Mariano, defensor “incondicional” de Camps, se encuentra en la cuerda floja, y ya nadie tiene ahora la menor duda de que estaba enterado de todo lo que se cocía en Valencia. Pero quizás su mayor preocupación se encuentre en su despacho de la calle Génova, aquel que continúa ocupando Luis Bárcenas, el tesorero “suspendido” del PP, y en el que presumiblemente se organizó la financiación ilegal del partido a escala nacional. No nos olvidemos que en Valencia se descubrió en 1989 el “Caso Naseiro”, vergonzosamente archivado por el Tribunal Supremo al no admitir como pruebas las grabaciones que acreditaban la financiación ilegal del PP, de lo que sabe mucho Alberto Ruíz Gallardón -por entonces Secretario General del PP-, y en el que estaba directamente implicado Eduardo Zaplana, quién en agradecimiento a los “servicios prestados” ha conseguido mutiplicar por diez sus ingresos retirándose como consejero de Telefónica.
Por cierto las escuchas telefónicas de la policía no aparecen por generación espontánea, sino que se han obtenido con orden judicial, lo que acredita que las grabaciones no se realizaron por iniciativa de la propia policía o del ministro Rubalcaba, sino que forman parte de una investigación autorizada por la justicia, ante las fundadas sospechas de que algo muy sucio con el dinero se estaba cocinando en la Comunidad Valenciana, tan proclive a la corrupción sin sonrojo y con sonrisa “profidén”; no en vano allí reside Carlos Fabra, el “padrino” político de muchos de sus dirigentes, que “pone la mano en el fuego” por la inocencia de los suyos.
El tema de la corrupción masiva del PP valenciano sube enteros, y cada vez resulta más interesante conocer sus entresijos para saber hasta donde pueden llegar los políticos que quieren “ilusionarnos” con sus promesas. ¿Conseguirán salir indemnes de las nuevas y gravísimas acusaciones?; es muy posible que no, en su caída libre les acompañarán muchos de los suyos, y para entonces ya no habrá paracaídas para todos, y es muy posible que ni tan siquiera para Rajoy.
Nota: (La foto del encabezamiento fue tomada el pasado domingo 27/9/2009 desde la Senda del Cervigón, en La Providencia, de Gijón).
(Publicado aquí en elplural.com)






SinLaVeniA día a día vía e-mail
2 Respuestas
antonio
Septiembre 28th, 2009
18:44
En una palabra que los del pp, son culpables y corruptos, y según tu los jueces también.
Un día que tengas tiempo, seguiremos hablando (quiero decir empezaremos a hablar) de la corrupción del caso Blanco, que la tienes mas cerca tanto geografica como ideologicamente.
Toño Alonso
Septiembre 30th, 2009
11:31
No voy a decir que noi me importa la corrupción en Valencia porque sí me importa pero considero mucho mas grave la actuación de los Jueces y no me refiero sólamente al TSJV. Tal vez si el pijopera de Ric le hubiera dado dos tardes de Economía a Zapatero, Pumarino hubiera votado al PSOE hace un año, eso si que es economía de la buena.
Participa en SInLaVeniA con tu comentario