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Como la vida misma: un videoclip en el que no pasa nada, nadie ve nada, nadie hace nada, nadie oye nada… A destacar el respeto absoluto a la presunción de inocencia: ¡viva el partido de los presuntos inocentes!
Tradicionalmente la derecha, que oculta o justifica sus fechorías pero se escandaliza con las de los demás, con el aplauso y respaldo de los suyos siempre ha sabido moverse mejor en el fango; la falta de escrúpulos de sus dirigentes, que no se ponen rojos por nada, se lo permite, y encuentra en la basura su alimento diario para mantener su “ideario político”, aunque después, sin complejos, se vayan a comer a un restaurante de cuatro tenedores o celebren las bodas de sus hijas a costa del erario público.
El PP ha conseguido (tienen la extraña habilidad de salirse siempre con la suya) que en estas elecciones europeas sólo se hable de crisis económica o del avión militar que, por razones de seguridad, utiliza el presidente del gobierno; y con ello ha obviado posicionarse sobre los problemas que afectan a todos los europeos, que es lo que de verdad se discute el próximo domingo. Pero hoy ha recibido dos desagradables noticias, que en nada favorecen su estrategia.
La primera buena noticia del día, acogida con prudente alegría por todos los españoles, menos por los dirigentes del PP, ha sido la suave disminución del paro, que presagia que la crisis económica está tocando fondo, y es posible que pronto podamos ver las primeras luces de la recuperación. Pero hoy Rajoy y los suyos se sentían molestos e incómodos cuando hablaban del paro, llegando María Dolores de Cospedal a intuir que llegaríamos a los cinco millones de parados, lo que se ha convertido en una prioridad de la derecha para alcanzar el poder.
Tampoco les ha gustado que la Junta Electoral Central no se haya pronunciado por la utilización del Falcon por parte de presidente del gobierno, al considerar que no son ellos los competentes para pronunciarse sobre las medidas de seguridad que precisa en sus desplazamientos. Su estrategia con este falaz argumento ha quedado en entredicho, y cuanto más insistan en utilizarlo más se desacreditan ellos mismos, los que “sin complejos” se pasean cogidos del brazo de supuestos delincuentes o respaldan las conductas de sus numerosos corruptos.
Don Mariano se ha dejado arrastrar por el sector más conservador y falto de escrúpulos de su partido, y con ello se mete en la boca del lobo y cierra las puertas de sus aspiraciones de futuro. Pase lo que pase el domingo, el lunes 8 de junio Zapatero seguirá dirigiendo los destinos de nuestro país y Rajoy continuará en la oposición, y cada vez más cuestionado por su partido.