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Método SInLaVeniA para dejar de fumar

Publicado en SInLaVeniA por Fernando de Silva

fumar

Observar el antes y después de las consecuencias del tabaco es un buen método, yo diría el mejor, para dejar de fumar. Nunca creí en los parches, ni en las pastillas, ni en los tratamientos psicológicos; son maneras de conseguir que nos engañemos nosotros mismos, pero crean dependencia externa y al menor contratiempo volvemos al tabaco con más fuerza.

Pocos lo saben, pero soy un exfumador. Dejé el tabaco, por mi mismo y sin ayuda  externa, y nunca me arrepentí de haberlo conseguido, sino todo lo contrario. Pasé de fumar más de dos cajetillas diarias de tabaco rubio a dejar por completo el tabaco. ¿Cómo lo hice?, muy fácil, mentalizándome durante meses de los perjuicios que causaba. Un día me levanté, y me dije a mí mismo: ya estoy preparado y mentalizado, hoy es el día; y tras sufrir el  inevitable mono durante meses, engordando unos kilos dada la ansiedad que me producía el comer para sustituir la falta de nicotina, pude poco a poco abandonar un vicio innecesario; y ya han pasado desde entonces quince años.

Puedo aseguraros que a los dos o tres meses de dejar de fumar comencé a experimentar una mejoría general, respirando mejor y dejando de sufrir los dolores de cabeza que me producía  el ambiente con humo. Actualmente ni en mi casa ni en mi lugar de trabajo existen ceniceros, ni se permite fumar. Incluso me he vuelto crítico con los fumadores, y tan sólo autorizo a mis mejores amigos que fumen en mi presencia, pero disuadiéndoles de que lo dejen por su bien y el de los demás.

Dejar de fumar es fácil, se puede conseguir simplemente con mentalizarse de los males que produce introducir veneno en nuestro cuerpo. ¿Por qué no te animas? Mejorarás tu calidad de vida y te ahorrarás un buen dinero, suficiente para organizarte una semana de vacaciones.

Me parece muy positiva la campaña del Ministerio de Sanidad que pretende incluir imágenes “impactantes” en las cajetillas para disuadir a los fumadores; es el método SInLaVeniA y da buenos resultados, pese a lo que diga el Club de Fumadores por la Tolerancia. Pero iría más lejos; es necesario modificar la ley antitabaco e introducir la prohibición de fumar en todos los espacios públicos cerrados; en su día nos quedamos cortos y es momento de rectificar errores, aunque los políticos se preocupan más de cuidar sus votos que la salud de todos lo españoles.


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7 Respuestas

Aquí otro ex :-) que apuesta por restringir más el poder fumar en determinados sitios.

Hace menos de un mes pasé 8 días en Escocia, y se agradece poder estar en un pub sin salir oliendo a tabaco y sin levantarse tosiendo por la mañana. La gente fumadora, sale a la puerta, y se echa su pitillo, sin ningún problema.

Mi padre, también ex, lo hizo con acupuntura hace ya unos 20 años… aunque estoy seguro, que lo logró por cabezonería y convencimiento propio. Querer es poder.

Un abrazo.

Es absoluamente cierto que cnseguir abandonar una adicción, como lo es el tabaco, resulta claramente beneficioso y plenamente satisfactorio, a pesar del “mono” que se sufre durante laro tiempo en la abstinencia. Pero la satisfacción viene del hecho de sentirse psicologicamente fuerte y capaz de resisitir a esa permanente tentación de los que, como yo, hemos sido grandes y duraderos fumadores. Hoy, afortunadamente, formo parte de la lista de los “ex” y me siento satisfecho por ello. Han transcurrido años desde que abondoné el tabaquismo y aunque en ocasiones a uno le apetece una buena “bocanada” de un buen pitillo, el eludirlo no supone ya ningún problema, gracias al paso del tiempo.

Podr`´ia decir con el Sr. Silva que dejar de fumar es fácil. Y realmente lo es, porque infinidad de fumadores alguna vez han dejado de fumar. Unos un día otros unas horas y otros en espacio mayor de tiem po. Entonces, desde este ñunto de vista, dejar de fumar puede que sea así de fácil. Pero no creo que lo sea abandonar el tabaco. Es decir, no considero nada fácil apartarse de la adicción y dejar de fumar de manera permanente. Y no lo es, porque yo mismo prcisé de tiempo y muchos intentos, hasta el intento final, que aun persiste. Y no lo es, porque muchos profesionales han creado infinidad de métodos para ayuda al fumador, y no siempre han dado resultado. Creo, como dice el Sr. Silva, que un método bueno es el de prepararse mentalmente e incluso aprovechar un momento psicológico favorable. Pero si a la vez se cuenta con una ayuda externa, tipo acupuntura, parche o lo que fuere, creo ayudaría bastante a cualquier fumador.

Lo que puedo asegurar, es que dejar de fumar es posible, que mentalizarse es imprescindible y contar con una ayuda es ventajoso. animo a los hoy fumadores para que lo intente y que no cesen en ese intento. Lo conseguirán y con ello experimentaran lo satisfactorio de la “no dependencia”.

Felicidades a los que consiguieron abandonar su “vicio” y ánimo a los que aun están en el camino…..

Sr. de Silva:
Comparto con vd. la idea de que el abandono del hábito de fumar es bueno para el propio organismo y excelente para la sociedad, pues como sabrá bien, el precio que pagamos todos por la patología derivada de la adicción a la nicotina, es muy alto.
Permítame una breve reflexión: ¿Por qué tanto empeño en restringir el acceso a los fumadores a determinados establecimientos y no ilegalizar el tabaco?. El THC (tetrahidrocannabinol) no es legal y punto, como sucede con la cocaína o la heroína (diacetil morfina, fue investigada y descubierta para tratar el síndrome de abstinencia de los soldados americanos tras la segunda guerra mundial, curioso). Yo, que soy fumador ocasional, o social, como lo quiera llamar, estaría a favor de que se suprimiese definitivamente el tabaco de la sociedad, como se hizo con otros tóxicos; el problema reside en los elevados ingresos del Estado a través de los impuestos con los que grava la droga legal y que deben de suponer más que los gastos derivados del tratamiento secundario a este hábito. De hecho, uno de los temas que más me preocupa, es el contenido en diferentes sustancias adictivas de las distintas marcas de tabaco; estos aditivos “legales” condicionan el vicio de una determinada clase de cigarrillos y son responsables del “enganche” que muchos fumadores tienen a su hábito.
No me parece necesario mostrar pulmones enfisematosos, neoplasias linguales o vesicales (sí, también los tumores uroteliales guardan relación con el tabaco, aunque uno no fume por los bajos fondos) o la disnea (fatiga) que tiene un enfermo pulmonar crónico, para conseguir concienciar a la población de lo nefasto que resulta este hábito. Si hemos conseguido disminuir tanto los fallecidos en accidentes de tráfico sin imágenes impactantes (de hecho una de las campañas mostró cruelmente lo sucedido en este tipo de siniestros), podemos hacer lo mismo con el tabaco. Más precio en las cajetillas, absoluta restricción del hábito en establecimientos públicos (y en la calle, que es de todos) y una adecuada campaña publicitaria, conseguirán el efecto deseado. Y personalmente soy partidario de que se ilegalice definitivamente, que es el modo de proteger a las generaciones venideras, de defender los derechos de los no fumadores y de mejorar la salud de muchos adictos al tabaco y a sus aditivos.

Comparto con el Sr. umarino la idea práctica de prohibir el tabaco….y punto. Pero resulta que una socieadad no siempre está preparada para asumir normas, reglas ni leyes, porque sí. Una cosa es la pura legalidad y otra muy distinta la legitimidad. Es decir, que la ley, siendo clara, concreta y precisa, no tiene porqué sr aceptada. Y de ahí esa falta de legitimidad. De lo que se trata, por tanto, es de conseguir la debida aceptación, para alcanzar los ojetivos deseados. De ah´ñi, Sr., Pumarino que no se acepte el lema de prohibir por prohibir. dicen algunos incoformistas aquéllo de “prohibidfo prohibir”. Pues conjugando esas fórmulas alcanzaremos, en el tiempo. la finalidd perseguida. De todas formas, no sería nada problemático prhibir el tabaco en todos los recintos cerrados, pu´bilicos o privados. Sin más. Pero siempre respetando y tolerando que el fumador pudiera contar con espacio abierto y libre para sus adicciones. Eso no significa que haya que permitirles fumar donde les plazaca o apetezaca.

Ya nadie fuma donde le apetece y no entiendo como se demoniza a los fumadores y no se exige que se prohiba la venta de tabaco.
Me parece que lo “ideal de la muerte” sería que cada cual negociase su vida poniéndose de acuerdo con los de alrededor, como es normal
¡Talibanes!
A la vista de lo que veo en este blog, foro , o como se llame .( al que entré por ver fotos estupendas,), donde siempre opinan los mismos mirándose el ombligo, me pregunto si decís por decir o si realmente creeis todo lo que decís. Desde mi punto de vista sería muy preocupante

La semana santa de 2003 dejé de fumar cigarrillos. Tres paquetes diarios de Ducados no parecían lo mejor para respirar como se debe. Estuve casi un año buscando un pretexto creíble para dejarlo. Sin embargo, pensar que no iba volver a fumar hacía crecer cada día una sensación de ansiedad, una sensación de asfixia obsesiva. No sólo trataba de no hablar de ello, sino también de no pensar el ello, y esto ya era bastante más difícil. Me volví frenético y descuidado. ¿Cómo me siento?

Dos años después, qué cosa más irritante para alguien que nunca fue sumiso, en la boda de una compañera de trabajo de mi mujer, al fin, volví a fumar un puro.

La semana santa de 2003 murió mi hermano. Era futbolista, taciturno y meditabundo. ¿Se puede fumar en ciertos bares? En mi casa siempre se podrá fumar. Por vanidad.

[...] conocido; sólo con nuestra fuerza mental podemos conseguirlo, sin engaños ni medias soluciones. Os aconsejo el método SInLaVeniA, es [...]

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