El pacto PSE-PP en el País Vasco, un ejemplo del buen hacer en política

Aún cuando tenía serias dudas de que el pacto pudiese consumarse, el nuevo estilo de hacer política que Patxi López y Antonio Basagoiti han impuesto me hace ser optimista sobre el futuro del País Vasco, aunque para ello deberán de “convencer” a todos los vascos de que es posible gobernar para todos sin necesidad de ser nacionalista. El proyecto de Patxi López es una alternativa válida, salida de las urnas, y merece el máximo respeto, aunque su primer reto será superar la huelga general que los sindicatos nacionalistas -que han marginado a UGT y CCOO- han convocado para el próximo día 21 de Mayo; denunciar de antemano las políticas gubernamentales de un nuevo gobierno que aún no ha tomado posesión supone un comportamiento poco respetuoso con las reglas democráticas, pero ya sabemos cómo se las gastan quienes han creído que el País Vasco era de su propiedad.
PSE y PP han sabido dialogar buscando puntos de convergencia que les unan en el futuro, algo inimaginable en la época de María San Gil. Basagoiti ha prometido estabilidad a Patxi Lopez sobre la base del respeto a los seis pilares que sustentarán el nuevo Gobierno:
-1º) ETA “no obtendrá rédito político alguno“
-2º) Lucha contra la crisis económica, que requerirá la revisión de los presupuestos de 2009 con criterios de “austeridad” y “supresión de los gastos superfluos”; sin descartar un plan de choque a pactar con patronal y sindicatos.
-3º) Acuerdos para culminar las transferencias.
-4º) Libre elección de los padres de la lengua vehícular.
-5º) Recuperar del tiempo perdido en lo atinente a infraestructuras, acelerando las obras del TAV y potenciando la construcción de vivienda social en alquiler.
-6º) Profunda reforma de la televisión y radios públicas, que contribuirá a un mayor aislamiento de las organizaciones ilegalizadas.
Lo anecdótico podemos situarlo en la elección de la nueva presidenta de la Cámara vasca, que recaerá en la vicesecretaria general del PP vasco Arantza Quiroga, del sector más conservador, próxima al Opus Dei, que no habla euskera y afirma que nunca usará el preservativo: eso sí, es muy tímida y sus mejillas se ponen “rojas” con cierta frecuencia. El PNV se ha ofendido con este nombramiento, pero tengo la sensación de que lo hará bien y con estilo propio.
Dentro de unos meses sabremos sí se confirman las buenas sensaciones. Ahora sólo queda desearle suerte a Patxi López.






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