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Las sospechas de corrupción y de supuestas actividades ilícitas de muchos dirigentes de la derecha están convirtiendo al PP en un auténtico estercolero; no pasa un día sin que conozcamos algo nuevo que les hunde más en el fango, ante la sorprendente indiferencia de sus votantes y -lo que es más preocupante- la falta de reacción del Partido Socialista. Haría falta un Alfonso Guerra que comenzase a llamar las cosas por su nombre, y un buen equipo jurídico que sin piedad atacase en vía judicial a cuantos han osado traspasar la raya de lo permisible. ¿A qué esperan?. No se debe de confundir talante con pasividad, y es preciso que la izquierda se convierta cuanto antes en defensora de la honestidad de la vida pública; en otro caso serán encubridores de las maldades de la derecha.
Ayer podíamos visualizar en la web de la Cadena Ser el vídeo del espionaje al Vicepresidente de la Comunidad de Madrid, y a lo más que ha llegado la oposición es a pedir que se reabra la Comisiòn de Investigación cerrada en falso. Tras su visionado todos piensan lo mismo, pero nadie se atreve a reconocerlo públicamente. Si es cierto, como se afirma, que Ignacio González y sus acompañantes entraron y salieron de Colombia sin pasar ningún control ni ser identificados; si es cierto que no consta su estancia en el Hotel en donde se hospedaron; si es cierto que depositaron unas bolsas blancas con contenido desconocido en un domicilio particular; si es cierto que en una conversación durante un desayuno se habló de Bancos suizos para mover cheques y fondos, y si es cierto que era un viaje “oficial” pagado con dinero público, el Fiscal General de Estado debería de actuar de oficio para investigar a fondo los “motivos reales” del viaje. No hacerlo es amparar conductas sospechosas de irregularidades graves, por ser suave en los calificativos.
Es preciso que se investigue judicialmente y se exija a Francisco González que conteste a las siguientes preguntas:
-¿Quién pagó el viaje y cuanto costó?
-De haber sido pagado con dinero público, ¿Quiénes fueron sus acompañantes y por qué circunstancia viajaban con él?
-¿Cual era motivo aparente del viaje oficial?
-¿A quién visitaron en el domicilio particular en donde dejaron depositadas unas bolsas blancas de plástico?
-¿Qué contenían las bolsas blancas?
-¿Es cierto que durante un desayuno fue tema de conversación el cómo mover cheques y fondos en un Banco suizo?
Don Francisco González tiene el derecho constitucional a guardar silencio y no declarar contra sí mismo; pero el Fiscal está en la obligación de investigar e interrogarle. No hacerlo supone una dejación de sus funciones y una permisibilidad para amparar conductas sospechosas.
Ayer, 28 de abril de 2009, murió Javier Ortiz, un periodista de izquierdas que se había convertido en uno de mis columnistas preferidos del diario PÚBLICO, con cuya línea editorial se encontraba muy comprometido. De su biografía destaco su coherencia profesional cuando en septiembre del año 2000 pidió su excedencia en el diario El Mundo por razones de incompatibilidad ideológica. El 24 de enero de 2007, a sabiendas de que tarde o temprano -como a todos- le llegaría la muerte, tuvo la ocurrencia de escribir su obitorio, que finalizaba con estas palabras:” Y todo para acabar con algo tan vulgar como la muerte. Por parada cardiorrespiratoria, como queda dicho. En fin, otro puesto de trabajo disponible. Algo es algo“.
Trabajó en lo suyo hasta el último día de su vida, lo que muy pocos mortales pueden conseguir; hasta el punto de que muchos de sus seguidores se enteraron de su muerte al mismo tiempo que leían su última columna en PÚBLICO, dedicada al desencanto de las elecciones europeas, bajo el título “Tres tristes tercios”, que como recuerdo a su persona me atrevo a reproducir:
“Desde hace meses, no pocos politólogos (de alguna manera habrá que llamarnos) venimos insistiendo en que las próximas elecciones europeas no van a decidir quién es capaz de gobernar mejor Europa, sino quién podría hacerlo de una manera que fuera menos mala para cada votante que la de sus adversarios. Es como si cada cual sólo pensara en el modo en el que las cosas vayan a ir de la forma menos desastrosa posible: no de ninguna que pudiera ser calificada de aceptablemente buena. Son los dos tercios que piensan: “Cualquier cosa menos el PP”, o bien: “Cualquier cosa menos el PSOE”. El último tercio lo forman quienes no se dan por concernidos. Dentro de estos, unos se sienten superiores, otros inferiores y otros indiferentes.
En realidad van a ser las elecciones europeas más pueblerinas. No hay una verdadera visión continental de lo que las elecciones teóricamente pretenden. Hay, como puede verse, tres tercios, pero ninguno está a la altura de las circunstancias.
Oigo y leo a Mariano Rajoy, Cristóbal Montoro y demás aspirantes a regresar a la Moncloa que, si los socialistas siguen decidiendo sobre la política económica europea, España se va a morir de inanición. Los de enfrente responden tres cuartos de lo mismo aportando la misma cantidad y el mismo peso en argumentación a la hora de apoyar sus palabras: ninguno.
Apuesto triple contra sencillo a que Mayor Oreja seguirá con sus monografías sobre ETA, a que Jáuregui entrará al trapo y a que a los demás no nos quedará sino aguantarlos a todos. A todos, salvo a nosotros mismos que, por supuesto, seguiremos teniendo razón.”
Durante el día de hoy desfilarán sus amigos por la capilla ardiente instalada en la sala 13 del Tanatorio Norte de Madrid; horas más tarde será incinerado, pero siempre nos quedará el recuerdo de que se trataba de una persona honesta y comprometida con sus ideas, que nos ha dejado como herencia “un puesto de trabajo disponible“.
El PP se ha decidido a echar el resto para llegar al poder, y está dispuesto a obtener la máxima rentabilidad de la corrupción de muchos de sus dirigentes; para ello, lejos de disimular, ha decidido organizar la “Pasarela Gürtel”, por donde desfilarán con sus uniformes diseñados por Forever Young los “presuntamente” corruptos más representativos de su partido. Don Mariano se pregunta: ¿para que fingir que no pasa nada si no va a tener coste electoral?; y pensando en su amigo Carlos Fabra ha llegado a la conclusión de que cuantas más imputaciones más votos.
La campaña “Corrupción sin Complejos” comienza esta misma semana con la intervención, ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid del “diputado imputado” Alfonso Bosh y el ex viceconsejero de Inmigración Clemente Aguado, ambos de la confianza de Esperanza Aguirre, para quién la culpa de todo la tiene Garzón por investigar a supuestos delincuentes; actuarán de palmeros dos constructores vinculados a los supuestos pagos al tesorero del PP, y como invitado especial -ya lo fue en la boda de la hija de José María Aznar- Francisco Correa. Pronto desfilarán otros allegados de Doña Esperanza, exconsejeros y diputados de a Comunidad de Madrid, y más un un ex-alcalde que no tiene la condición de aforado (el de Bohadilla, el primero).
Es más que probable que en las próximas semanas deban de comparecer ante el Tribunal de Justicia, en este caso del valenciano, su “elegante” presidente Don Francisco Camps, amigo “íntimo” de Alvaro Pérez, “el bigotes” (a quién ha reconocido “querer un huevo“), acompañado de Ricardo Costa, Secretario del PP valenciano y hermano de Juan Costa, delfín de Carlos Fabra. La incógnita está en saber si lo harán con trajes confeccionados por el sastre José Tomás (que nada tiene que ver con el torero).
Quizás se retrase unos meses, pero es muy probable que después de las elecciones europeas contemos con la participación de Luis Barcenas, el flamante tesorero del PP, que tendrá el honor de desfilar ante el Tribunal Supremo, que para algo es senador.
Todo huele a podrido en el PP, y a nadie se le escapa que estamos ante una generalizada corrupción de la derecha, que salpica a todas las comunidades en donde gobiernan o han gobernando recientemente (Murcia, Valencia, Madrid, Baleares….). Pero no importa, sus votantes les seguirán apoyando, que es lo único que le preocupa a Don Mariano en estos momentos.
Para Rajoy cuanto más crisis, más paro y más corrupción, mejor. Es una manera “legítima” de llegar al poder. Y si los ciudadanos lo quieren, así será; es una de las consecuencia de la “grandeza” de la democracia.
En Castilla son frecuentes las tormentas en esta época. Y pueden predecirse cuando el cielo adquiere un color especial, como el que observamos en estas dos fotografías, captadas en la provincia de Palencia en la tarde de ayer.
Hoy también hubo tormenta política, como consecuencia de las declaraciones de Zapatero y de Rajoy; es buena noticia comprobar como ambos se han distanciado claramente en sus planteamientos para afrontar las soluciones a la crisis económica. No todos los políticos son iguales, y es gratificante comprobar como en la actualidad la izquierda se distingue de la derecha al defender la inversión pública, el mantenimiento de las conquistas sociales y la defensa de los derechos de los trabajadores; frente a la disminución del gasto público, la rebaja de impuestos y la reforma laboral, pilares de las soluciones de los conservadores. Pero de política hablaremos otro día.
Hoy aparco por el momento los grupos musicales, para recordar a Nino Bravo, una de las voces más portentosas de la década de los 70, que tuvo la desgracia de perder la vida a los 28 años de edad, en pleno éxito musical. Alguien dijo que “mueren jóvenes los que los dioses aman“; desconozco si es cierto, pero sí puedo afirmar que puede ser considerado como uno de los más significados representantes de la música melódica española de todos los tiempos.
Reconozco que no está en mis gustos su estilo musical; pero no puedo ocultar que la voz de Nino Bravo acompañaba a la juventud de entonces, era escuchada en todos los lugares, y formó parte indisoluble del romanticismo de su época.
Para compartir con todos vosotros he escogido tres de sus temas. El primero, “Un beso y una flor“, quizás uno de los más románticos
Y el segundo, “Libre“, que formó parte de un single que vio la luz unos meses antes de su muerte
Pocos lo saben, pero soy un exfumador. Dejé el tabaco, por mi mismo y sin ayuda externa, y nunca me arrepentí de haberlo conseguido, sino todo lo contrario. Pasé de fumar más de dos cajetillas diarias de tabaco rubio a dejar por completo el tabaco. ¿Cómo lo hice?, muy fácil, mentalizándome durante meses de los perjuicios que causaba. Un día me levanté, y me dije a mí mismo: ya estoy preparado y mentalizado, hoy es el día; y tras sufrir el inevitable mono durante meses, engordando unos kilos dada la ansiedad que me producía el comer para sustituir la falta de nicotina, pude poco a poco abandonar un vicio innecesario; y ya han pasado desde entonces quince años.
Puedo aseguraros que a los dos o tres meses de dejar de fumar comencé a experimentar una mejoría general, respirando mejor y dejando de sufrir los dolores de cabeza que me producía el ambiente con humo. Actualmente ni en mi casa ni en mi lugar de trabajo existen ceniceros, ni se permite fumar. Incluso me he vuelto crítico con los fumadores, y tan sólo autorizo a mis mejores amigos que fumen en mi presencia, pero disuadiéndoles de que lo dejen por su bien y el de los demás.
Dejar de fumar es fácil, se puede conseguir simplemente con mentalizarse de los males que produce introducir veneno en nuestro cuerpo. ¿Por qué no te animas? Mejorarás tu calidad de vida y te ahorrarás un buen dinero, suficiente para organizarte una semana de vacaciones.
Me parece muy positiva la campaña del Ministerio de Sanidad que pretende incluir imágenes “impactantes” en las cajetillas para disuadir a los fumadores; es el método SInLaVeniA y da buenos resultados, pese a lo que diga el Club de Fumadores por la Tolerancia. Pero iría más lejos; es necesario modificar la ley antitabaco e introducir la prohibición de fumar en todos los espacios públicos cerrados; en su día nos quedamos cortos y es momento de rectificar errores, aunque los políticos se preocupan más de cuidar sus votos que la salud de todos lo españoles.