El PP recupera su feudo natural y el nacionalismo pierde su hegemonía en Euskadi

Estos son los grandes triunfadores de ayer, una vez conocidos los resultados electorales tanto en Galicia como en el País Vasco. El PP recupera Galicia, su feudo natural, con un rostro nuevo y distinto talante, que pertenece a un personaje de la cuerda de Rajoy, como es el caso de Alberto Núñez Feijoo; sin que parezca que el voto pendiente de los emigrantes pueda cambiar la situación. Y en el País Vasco Patxi López puede convertirse en el nuevo lehendakari, al no obtener los nacionalistas una mayoría suficiente para gobernar como hasta ahora. La grandeza de la democracia tiene su punto álgido en las urnas, cuando los electores deciden en las urnas su futuro, y en este caso lo han hecho con una muy elevada participación, por lo que nadie puede culpar a la abstención de su derrota; y el veredicto final lo marcan quienes han tomado la libre decisión de acudir a votar.
En Galicia los cuatro años de coalición PSOE-BNG parecen haberse convertido en un espejismo, y es ahora el momento de reflexionar por qué no pudo consolidarse una alternativa a la derecha, y deben mentalizarse que su travesía por el desierto les va a resultar muy larga; no en vano el nuevo líder de la derecha en nada se parece a Fraga, y puede tener mucho futuro de hacer las cosas medianamente bien.
En el País Vasco la derrota de los nacionalistas servirá para que el PNV ponga punto final a sus delirios independentistas, pero no debe de conducir a crear una hegemonía no nacionalista. Es bueno que el PP esté dispuesto a apoyar al PSE, pero si la mayoría absoluta depende del escaño de Rosa Díez, sólo serviría para crear tensión; por lo que tengo serias dudas de que sea conveniente que Patxi López se deba de convertir en el próximo Lehendakari. El PSOE necesita al PNV en Madrid y el PP puede se un inconveniente para gobernar en Euskadi con su apoyo. Quizás sería más oportuno dejar que continúe Ibarretxe en minoría, con el apoyo de los socialistas; hace años ya gobernaron en coalición, y no existen motivos para pensar que en el futuro no pueda ser positivo.
“Galicia y Euskadi cambian de rumbo“, como afirma El País en el titular de su periódico digital. Pero destacaría como el gran triunfador de las elecciones autonómicas celebradas en el día de ayer a Mariano Rajoy, que ha ganado por mayoría absoluta en Galicia sin desgastarse en exceso en el País Vasco, lo que le permitirá consolidar su liderazgo a nivel nacional, y comenzar a hacer limpieza de verdad en su Partido, ahora que sus enemigos internos pierden fuerza.
Por cierto, por primera vez desde la llegada de la democracia ETA no ha tenido protagonismo alguno en las elecciones autonómicas de Euskadi, y presumo que la mayoría de sus votantes han optado por prestar su apoyo a otras alternativas no violentas. Tal parece que hoy puede ser el comienzo de su final definitivo.






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