“Cuando el delito se multiplica nadie quiere verlo” (Bertolt Brecht)
Hace unas horas el diario El País publicaba que la Fiscalía implica a Francisco Camps en la trama de corrupción del PP; la reacción del Presidente de la Comunidad Valenciana no se hizo esperar, y pasadas las nueve de la mañana comparecía ante la prensa rodeado de todo su equipo y, con una “buena” puesta en escena, negaba cualquier implicación en la trama de corrupción, denunciando que era parte de un proceso abierto contra el PP y defendiendo su “honorabilidad” y la de su Partido. Con sus palabras, leídas en unos folios que parecía no habían sido escritos por él, puso el listón de la limpieza del PP excesivamente alto, hasta el punto que cualquier prueba que vincule en la trama de corrupción a cualquier miembro del Partido Popular exigiría por su parte una explicación convincente, para evitar que su apuesta por la honestidad de todos sea el principio del fin de su carrera política.
Camps, recordando a Bertolt Brecht, afirmaba en tono solemne: “Ayer un concejal, hoy un alcalde, mañana el presidente de una Comunidad Autónoma“. Se me antoja una osadía citar a tal insigne marxista, poeta y dramaturgo para, en una huida hacia delante, ignorar la evidencia de una trama de corrupción generalizada que afecta a muchos miembros de su Partido. Quizás no recuerde una de las frases más brillantes del poeta alemán: “Cuando el delito se multiplica nadie quiere verlo“.
El problema parte de que nuestra sociedad actual acepta como natural que el concepto “ético” de nuestros políticos esté bajo mínimos, por lo que el partido conservador se mueve a sus anchas rodeado por indecentes corruptelas que asume con naturalidad, sin ver dañado su suelo electoral.
Pero dado que Francisco Camps pretende convertirse en valedor de la honestidad y limpieza absoluta del Partido Popular, por mi parte le propondría me aclarase dos dudas que forman parte de mis pensamientos deshonestos hacia la derecha:
1ª) ¿Está de acuerdo con las prácticas de su Conseller de Goberrnación, Serafín Castellano (el primero de la foto por la izquierda), cuando acostumbra a hacer adjudicaciones a un amigo íntimo, en perjuicio de otros que no lo son?. Si es así, su concepto de honestidad y ética política no coincide en absoluto con el de la mayoría de los españoles, ni por supuesto con el mío.
2ª) ¿Estaría dispuesto a dotar de medios al Juzgado de Nules, que instruye el “caso Fabra”, para que pueda finalizarse cuanto antes la instrucción de sus causas criminales? Sería una manera de saber a corto plazo sí es o no un delincuente. En el fondo, si Don Francisco Camps creyese en su inocencia, sería el primer interesado en que todo acabase cuanto antes.
Sr. Camps me temo que se ha metido en un callejón sin salida. No olvide que los mismos que ahora le arropan pueden convertirse en sus principales depredadores.






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