En busca de una justicia de mayor calidad
Ayer tuvo lugar en España un acontecimiento histórico en la Administración de Justicia: una mayoría de jueces de nuestro país han decidido secundar una huelga, sin aparente amparo legal, pero sustentada en base al derecho constitucional contenido en el art. 28-2. de la C.E. en el que “Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para sus propios intereses“. Aunque tenía serías dudas sobre su conveniencia en un momento en que la mesa de negociación está trabajando para mejorar nuestra justicia, el enfoque del paro, sus reivindicaciones y el nulo perjuicio causado al administrado me han convencido de que ha podido resultar positivo.
Nuestros jueces han tenido la prudencia de dejar en segundo plano sus reivindicaciones económicas, y priorizar aquellas peticiones cuyo objetivo no es otro que conseguir una justicia de mayor calidad, que redundará en beneficio de todos los ciudadanos; en este sentido si comparamos las peticiones de los jueces con la postura del Ministerio de Justicia, podriamos pensar que las conversaciones van por buen camino.
Pero una importante inversión en medios humanos y tecnológicos, acompañada de una preparación adecuada de todo el personal de la Administración de Justicia, precisa como contrapartida que funcionarios y jueces tomen conciencia de que han de renunciar a sus privilegios. Los administrados deben de exigirles una plena dedicación a su tareas, que se traduce en un mayor rendimiento y en un estricto respeto a la jornada laboral; y por ello tendrán que asumir las sanciones disciplinarias que sean cconsecuencia de sus incumplimientos, las que podrían llegar incluso a su despido real.
No se puede permitir por más tiempo que una porcentaje muy significativo de funcionarios incumplan sin complejos sus horarios laborales, que en muchos casos son el origen de retrasos judiciales. Ni es posible que algunos jueces, que no dedican el tiempo suficiente a su trabajo, conviertan sus juzgados en reinos de taifas anteponiendo su peculiar y personal manera de administrar justicia al respeto y cumplimiento de normas procesales impuestas por nuestra legislación.
Es preciso un cambio, pero en profundidad, y con todas las consecuencias.






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2 Respuestas
MOBA
Febrero 19th, 2009
9:32
No podemos anticipar ningún resultado de futuro con la jornada de huelga de ayer de parte del colectivo de Jueces del país. Sería de buen grado que esa jornada sirviera para que se tomara buena conciencia de lo que es el poder judicial y el deber de los jueces, reiteradamente cuestionado por acciones de criterios personales, frente a criterios jurídicos. Es cierto que debe haber una reestructuración del trabajo en los juzgados y es cierto que se precisan medios y recursos suficientes. Pero eso no constituye el problema a resolver, porque como ya puse de manifiesto en otra intervención, en el estado actual de la administración de justicia, la mayor aportación de recursos y aumento de medios nunca se va a traducir en ninguna mejora para el ciudadano. La experiencia me ha enseñado, porque lo he vivido, que en los últinmos 25 años la administración de justicia se vino dotando de medios, nunca antes existentes, y sin embargo no he visto que se tradujera en mejora de servicio y tampoco en mejora del concepto justicia. Desgraciadamente nos encontramos con un colectivo pleno de privilegios sociales, con tintes descaradamente arbitrarios, que impiden una mejor organización de la justicia, en general, y de los Juzgados en particular. No dudamos que todos los trabajadores han de ser debidamente remunerados, pero eso no debe servir de excusa para justificar los problemas. Tengan por seguro que el colectivo de médicos de nuestro país, en la sanidad pública, tampoco están debidamente remunerados, pero ello no implica que haya que dejar de atender a los pacientes en la forma que se merecen. La honestidad y la profesionalidad han de prevalecer en la vida pública, para los empleados públicos. Y estas dos cualidades no se obtienen sólo con incrementar medios ni recursos. Está bien que se cuestione al Ministerio por no mejorar las condiciones de trabajo de Jueces y demás empleados. Pero el primer reproche que yo haría al Ministerio es que no establezca cauces de elección y selección de jueces más acordes con la capacidad, aptitud y profesionalidad. Y que no se establezca un verdadero estatuto laboral para los funcionarios de justicia, de forma que su tarea se someta adeberes y obligaciones y no dependamos, como ocurre, sólo de la mayor o menor voluntad personal de cumplimiento. Y eso es lo que sucede cuando dejamos quue la elección del personal se haga sólo por medio de unas “oposiciones” anacrónicas e inútiles, que para nada sirven a la aptitud o capacitación de quien las supera. El Ministro ermejo amenzó en su día con variar el método de selección y yo sigo esperando que así se haga. El Mismo Ministro declaró que los problemas de la Justicia habría que afrontarlos desde la responsabiidad y la imaginación y tampoco veo que se haya puesto en marcha nada en ese camino. En definitiva, que sigen vigentes aquellos requisitos de las tres “haches”, la de la honestidad, la de la humildad y la de la habilidad. Con esto ya obtendríamos buenos jueces. Sin ello, los medios y los recursos no serían debidamente amortizados ni rentabilizados, aligual que no lo han venido siendo hasta ahora.
Saludemos la jornada de huelga de esos Jueces y confiemos que con ello nos despertemos ante la realidad judicial y sepamos, con la necesaria imaginación, poner el tipo de medios que realmente nos aportaran soluciones, que no sólo son los dineros.
Toño Alonso
Febrero 19th, 2009
12:26
Como ciudadano y justiciable sólo pido que me asista la legalidad para poder recusar a esos jueces por el mero hecho de haberse puesto en huelga. Nada volverá a ser como antes: NO ME FIO DE ELLOS.
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