“Aceptamos pulpo como animal de compañía”
El PP decidió hace años, al comienzo de la década de los 90, convertirse en el adalid de la honradez y limpieza democrática, y alcanzó el poder en época de José María Aznar, gracias a una política de acoso y derribo permanente de sus rivales políticos, pretendiendo transmitir a los españoles que todos los socialistas eran corruptos, y acusándoles de que se financiaban ilegalmente a través de Filesa. Se olvidaban de que años antes el famoso “Caso Naseiro” había destapado su propia financiación ilegal, aunque sus responsables quedaron impunes, a pesar de las numerosas conversaciones grabadas que demostraban su corrupción, gracias a la escandalosa “colaboración” del Tribunal Supremo. Recuerdo que por entonces era Secretario General del PP un tal Gallardón, y adquirió fama nacional Eduardo Zaplana a quién, antes de ser Presidente de la Comunidad Valenciana y Ministro de Aznar, se llegó a pedir su expulsión del partido, al afirmar que estaba en política por dinero.
Ha pasado ya muchos años desde entonces, y ahora parecen comenzar a destaparse las “corruptelas” del PP en la época de Don José María Aznar, por mucho que se empeñe en taparlas el pobre Rajoy mirando para otro lado o utilizando el viejo truco de echar la culpa a su enemigo. Ya han comenzado las dimisiones en cadena de dirigentes de nuestra derecha, y pronto les seguirán otros muchos en cascada. Esto no hay quien lo pare, por mucho que se empeñe Rajoy en afirmar que los detenidos nada tienen que ver con el Partido o mantener Esperanza Aguirre que cesan en sus cargos para poder defenderse mejor y no perjudicar al PP.
Las malas compañías, con muchos tentáculos y carentes de escrúpulos, se pagan tarde o temprano. Los “amigos” de muchos políticos se han dedicado a crear empresas con la única finalidad de obtener contratos de la Administración a dedo, troceando para ello las adjudicaciones para evadir el control; es una manera de repartirse el pastel y evitar ser descubiertos. Es posible que el posterior “reparto de comisiones” no pueda llegar a conocerse en su verdadero alcance, pero la sospecha de su existencia resulta evidente; en otro caso ¿Qué motivaba a algunos políticos a favorecer a sus allegados?. Por el momento son 37 los inculpados, y los próximos días no estarán exentos de sorpresas.
Hoy nos toca hablar de temas menores; otro día nos ocuparemos del PP, sus espionajes y su relación con graves escándalos urbanísticos, que han colaborado a elevar la especulación a niveles inimaginables, y con ello a aumentar la burbuja inmobiliaria y contribuir a desencadenar la actual crisis económica. Y Rajoy no sabe, no contesta.






SinLaVeniA día a día vía e-mail