Viajando por Eslovaquia: un fin de semana en Bratislava (1ª parte)
Eslovaquia, un país muy desconocido para muchos, nació el 1 de enero de 1993, como consecuencia de la división de la antigua Checoslovaquia con el final de su régimen comunista; y en mayo de 2004 se convirtió en un nuevo miembro de la Unión Europea. Recientemente ha sido noticia al haber adoptado el euro como moneda nacional el 1 de enero de 2009, lo que puede contribuir a amortiguar los efectos de su crisis económica. Curiosamente Eslovaquia es el país que produce más coches por persona en todo el mundo.
Coincidiendo con un viaje por varios países europeos, y aprovechando nuestra estancia en Viena, el 20 de agosto de 2004 nos desplazamos a Bratislava, situada a 60 kilómetros de la capital austriaca. Y puedo aseguraros que el viaje mereció la pena.
Situada en la orilla del Danubio, y con una población de unos 450.000 habitantes, Bratislava cuenta con un esplendida Ciudad Vieja gracias a la transformación que ha sufrido en los últimos años con la recuperación de edificios emblemáticos y la mejora de las infraestructuras.

Nada más acceder con mi cámara fotográfica colgada del hombro, comprobé que detrás de una planta se encontraba apostado un competidor, eso si de hierro fundido y pintado de negro. Fue la primera de las numerosas esculturas que pudimos observar en el centro de la ciudad.

Pero de todas las esculturas quizás la más llamativa y famosa fue la del personaje que parece asomarse desde una alcantarilla, “el mirón” de Viktor Hulík.

Pudimos comprobar que las turistas quieren llevarse un recuerdo, fotografiándose con sus personajes callejeros. Os dejo para mañana una pequeña colección de fotografías de sus edificios más emblemáticos.






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