Don Juan Carlos, nos debe una explicación convincente a todos los españoles

(Historieta gráfica de Manel Fontdevila en PÚBLICO)
En los últimos días se ha rumoreado de que Don Juan Carlos llamó el pasado 20 de noviembre al presidente del Gobierno en varias ocasiones -se habla de seis veces en un día- para convencerle de que apoyase la compra de un 30% de las acciones de Repsol por parte de Lukoil, empresa rusa de poco fiar, sea pública o privada. Parece ser que la Zarzuela ha matizado que el monarca solo había mediado en la maniobra en calidad de “especialísimo embajador”, aprovechando sus contactos y poniéndolos a disposición de España.
Desconozco a que contactos se refiere, pero tengo muy claro que no es misión del Rey de España mediar entre su propio país y Rusia; y resulta altamente sospechoso el cambio de postura de Zapatero, que no es la misma a raíz del conocimiento público de las supuestas llamadas. Algo se nos trata de ocultar a los españoles, que posiblemente nunca sabremos, pero parece evidente que nuestro presidente del gobierno no veía inicialmente con malos ojos la compra de las acciones de Repsol por parte de Lukoil, y ahora -a través del ministro de Industria Sr. Sebastián- se transmite el mensaje de que se hará “todo lo posible para que Repsol siga siendo española“.
Algo está pasando en la “moderna” monarquía española; hace un mes conocíamos a través de un libro escrito por Pilar Urbano que el pensamiento ideológico de la reina Sofia era de tendencia conservadora, en consonancia con la rancia derecha que representa el Partido Popular. Ahora sabemos que Don Juan Carlos tiene “interés” en que los intereses rusos no se vean perjudicados. No entiendo nada y nadie nos da una explicación; y en el Congreso tan solo la pide Joan Herrera, portavoz de ICV, aunque con escasas dudas de que pueda formularse su pregunta, dado que -como denuncia el propio Herrera- “las preguntas que tienen que ver directamente con la Casa Real no suelen ser aceptadas por la Mesa“.
Todos los ciudadanos nos merecemos saber la verdad; con nuestros impuestos se financia el bienestar de Don Juan Carlos y familia, nuestros patrimonios privados son susceptibles de ser inspeccionados en cualquier momento, incluso los políticos tienen obligación legal -aunque no la respeten- de declarar su situación patrimonial privada, y la Familia Real no tiene que dar explicaciones a nadie de nada; y si alguien le pide que rinda cuentas de sus actos se ofenden y se benefician del escudo protector de los partidos mayoritarios.
Don Juan Carlos, nos debe una explicación a todos, creíble y convincente. La ocultación solo da pie a que especulemos con la verdad y podamos tener malos pensamientos. ¿Hasta cuando una situación tan kafkiana?






SinLaVeniA día a día vía e-mail