25 de Noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género
Organizado por la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Vegadeo, el pasado 25 de Noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género, tuvo lugar en el Salón de Actos de la Biblioteca Pública Municipal una conferencia a cargo del periodista Enric Sopena, con el titulo “Violencia de género o terrorismo de género“. El tema y el conferenciante despertaron mi interés, y asistí a la misma; resultando un auténtico placer conocer personalmente al director del periódico digital elplural.com, del que soy habitual colaborador.
Enric Sopena, profesional de los medios de comunicación con un curriculum envidiable, es un comunicador a quien admiro por la contundencia con la que transmite sus mensajes, que contagian a quienes nos sentimos auténticamente de izquierdas; no en vano elplural.com cumple la función de ser la conciencia de quienes presumen ser socialistas pero a menudo olvidan su ideología. De su conferencia, en la que acentuó el papel de los medios de comunicación para denunciar y perseguir la violencia de género, destacó el mensaje de que la lucha emprendida no tiene vuelta atrás y la victoria es posible si la sociedad toma conciencia de que es un problema transversal , por constituir una violación de los derechos humanos, que requiere el esfuerzo de todos.
Durante el acto tuvo lugar la entrega del V premio al mejor titular de prensa contra la violencia de género a mi hermano y amigo Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos por su artículo publicado en La Nueva España el pasado 28 de febrero bajo el título “MACHOS ASESINOS”, cuyo texto reproduzco:
El asesino patológico, que goza matando, es muy poco frecuente. En general se mata buscando algo, o sea, por razón de utilidad. En la violencia machista se mata, lisa y llanamente, para defender la propiedad sobre la mujer. Este es el fondo del asunto. Mientras domine en la mayoría de los hombres la idea de que la mujer es de su propiedad, se darán las condiciones para la violencia machista, aunque las más de las veces el sujeto se reprima, y sólo aflore de modo cruento en individuos aislados. Más al fondo todavía, esa idea de propiedad sobre la mujer va unida a la idea más castiza y tradicional de familia. Dicho de forma algo brutal, tras un machista violento late casi siempre un defensor a ultranza del viejo modelo familiar, de raíz patriarcal y machista. La violencia surge, como resistencia, cuando sube la marea social para superar ese modelo, y el agua le entra al macho en casa.
Mereció la pena el desplazamiento al oriente de Asturias para contribuir a un acto de solidaridad con las víctimas que sufren la violencia de género.






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