La música de Obama
Obama, si no lo impide el racismo oculto de los estadounidenses, está a punto de convertirse en unas horas en el próximo Presidente de los EEUU. No es la panacea, pero al menos es joven, inteligente, con ideas y talante, transmite buenas vibraciones y sabe mirar hacia el futuro; es una esperanza para la mayoría de los jóvenes americanos, y eso ya sería suficiente para ponerle al frente de la primera potencia mundial.
Aunque pudiese parecer frío y calculador, que lo es y es capaz de no perder nunca la compostura, Obama también tiene sentimientos. Y la sensibilidad de un ser humano se puede llegar a medir -aunque en unas elecciones se utilice electoralmente como mensaje subliminal- por el gusto por la música, lo que representan sus intérpretes, y el contenido de sus letras.
En lo personal uno de los favoritos de Obama, es Sam Cooke, un activista por el Movimiento de los Derechos Civiles, considerado por muchos como el “Rey del Soul”, que murió demasiado joven, y curiosamente fue uno de los cantantes de su época con mayor audiencia blanca. Su tema “A Change Is Gonna Come” (“Un cambio va a venir“) , forma parte de su repertorio personal.
No obstante he escogido para SInLaVeniA la extraordinaria interpretación que de “A Change Is Gonna Come“ hace Seal, nacido en Inglaterra y de origen nigeriano, cuya voz expresa más esperanza que tristeza, y que tuvo una participación activa en favor de Obama al intervenir en un concierto celebrado en Los Angeles el pasado mes de junio para recaudar fondos en favor del político afroamericano.
Obama se convertirá en el primer presidente negro de los EEUU; y la mejor noticia sería que el color de su piel no pasase de ser una mera anécdota.






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