La historia no debe de cerrarse en falso

(Historieta gráfica de Manel Fontdevila en PÚBLICO)
Apoyo sin reservas la iniciativa del Juez Garzón de investigar por un presunto delito de genocidio a quienes apoyaron el alzamiento nacional en contra de un gobierno elegido democráticamente, motivaron con su ilegítima intervención una guerra civil, y mantuvieron posteriormente una dictadura en España durante más de 40 años. La historia no debe de cerrarse en falso, porque corremos el riesgo de olvidarnos de los sufrimientos de muchos españoles que aún están entre nosotros, y que siguen buscando los restos de parientes cercanos desaparecidos durante la dictadura. ¿Nadie se acuerda de los juicios sumarísimos del franquísmo en los que sin ninguna garantía de defensa fueron juzgados, condenados y asesinados miles de españoles por la sola razón de no pensar como los fascistas?. ¿Nos hemos olvidado de la buena relación que Franco mantuvo con Hitler, por compartir ambos una dictadura basada en el poder personal?
Es posible que nadie se siente en el banquillo de los acusados, pero al menos esta investigación judicial emprendida por el juez Garzón servirá para que las nuevas generaciones sepan la verdad de lo acontecido, y no sufran una vez más los engaños de la derecha.
Esperanza Aguirre considera la medida del Juez Garzón un “esperpento“, y se ofende porque muchos equiparan el PP con el franquísmo, afirmando que “el PP no estaba ni en la guerra ni en la República”, y que “el PP se funda 30 años después de que se acabase la guerra”; pero se olvida de que sus fundadores estaban vinculados a la dictadura franquísta y que Manuel Fraga Iribarne -presidente de honor del PP- fue Ministro de Información y Turismo durante la dictadura entre los años 1962 y 1969 y Ministro de la Gobernación inmediatamente después de su muerte, y antes de ser aprobada nuestra Constitución. No se trata de juzgar a los actuales dirigentes del PP, pero sí conviene recordar el origen de su partido, para comprender muchas de sus posiciones ultra-conservadoras. El Opus Dei jugó un papel muy relevante durante el franquísmo, y ahora sigue controlando una parte importante del Partido Popular.
La mejor manera de pasar página, es conocer el pasado tal como fue, sin tergiversaciones ni engaños. Afirmar -como lo hace Esperanza Aguirre- que “..la guerra fue un fracaso colectivo por todos los lados..” es poner en el mismo plano a los golpistas y a los que ostentaban el poder por voluntad popular, y en definitiva legitimar una actuación en contra de la democracia. Doña Esperanza, si quiere desvincularse del pasado franquista no tiene más que condenarlo. Por cierto Fraga considera un “disparate” investigar los disparates que se cometieron durante la dictadura franquista, de la que fue un activo colaborador; le recuerdo a Don Manuel que todavía estamos a tiempo de investigar sus supuestas responsabilidades penales, en especial su actuación durante los sucesos de Victoria, cuando Franco ya había muerto pero en este país se seguían cometiendo atrocidades.
Hoy Ignacio Escolar, director de Público, describía la estrategia de Garzón, afirmando que “Hemos tenido que esperar 72 años, dos meses y 28 días desde el golpe de estado de 1936 para que un juez preguntase por el atropello. Llega tarde, pero al menos llega.”
No nos olvidemos de que se pretenden juzgar ahora conductas criminales que quedaron impunes. La historia lo agradecerá.
(Nota: recomiendo de forma muy especial una entrada publicada por Noega en Noteblog bajo el título “Memoria de la tierra: Exhumaciones de asesinados por la represión franquista”; servirá para comprender el por qué de esta investigación judicial, y alejarnos de los simplismo de la derecha reaccionaria de este país que se aterra siempre con la verdad, quizás porque todo lo que dicen forma parte de su mentira).






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