La “fiesta nacional”: ¿arte, diversión o maltrato a los animales?
El maltrato a los animales, y en especial a los toros, se ha convertido en nuestro país en una “fiesta nacional” con éxito asegurado. Durante el verano las corridas de toros, los encierros y las fiestas que utilizan a los astados para disfrute popular a costa de su sufrimiento, tienen el éxito asegurado. La capacidad del ser humano para exhibir su irracionalidad sin disimulos parece ir en aumento, y a mayor desarrollo mayor insensatez. Nunca entendí cómo es posible disfrutar a costa de la tortura de un animal. Quizás mi capacidad para comprender el “arte” o la “diversión popular” esté anulada y sea yo el equivocado, pero no por ello voy a rectificar mi opinión
Esta imagen, de la que es autor Aitor Peña Inclan, confeccionada para una campaña antitaurina por encargo de ATEA (Asociación para un Trato Ético con los Animales), y que ha podido verse en el metro de Bilbao, ha suscitado una gran polémica, por lo que el éxito de la campaña, que no tenía otra intención que abrir un debate público, parece estar asegurado. Bajo el título “sangriento cartel antitaurino”, en meneáme esta noticia ha conseguido 787 meneos.
No es malo remover conciencias ante el maltrato que sufren los animales en el ruedo, y cuanto más salvaje sea la foto denuncia, que todos sabemos es de mentira, más contribuirá a acabar con el sufrimiento innecesario de los toros, que todos sabemos que es de verdad.
(Agradezco a mi buen amigo y excelente fotógrafo Aitor Peña Inclan por autorizarme a publicar esta foto en SInLaVeniA)






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11 Respuestas
El Silencio
Septiembre 6th, 2008
13:42
Esto me recuerda a los asalvajados en tiempos de Franco…
Alejandro Pumarino
Septiembre 6th, 2008
17:41
Sr. de Silva:
El bugre a la catalana se prepara “sangrando” el bogavante. Para ello, se le secciona el último segmento -en vivo- y se vierte el contenido del líquido en un continente con bebida alcohólica. Después se corta por las articulaciones -también en vivo- la cabeza longitudinalmente y se fríe en aceite caliente. Mientras lleva a cabo esta maniobra, es frecuente que se muevan las patas del animal, tanto en los segmentos seccionados por las articulaciones referidas, como las que nacen de la cabeza, cortada en dos mitades simétricas.
El bugre a la plancha se cocina de forma similar.
El centollo del Cantábrico vivo, se introduce en agua fría, y se caliente progresivamente hasta la muerte del animal primero y su cocción posterior.
Las ostras se abren vivas y se vierte limón en su interior, con lo que el bicho se revuelve en su cáscara, antes de ser deglutido -vivo- por el comensal de turno.
Ninguno de los animales anteriores tiene la más mínima oportunidad de evitar el sufrimiento y la muerte.
El toro bravo, cuya cría tiene como única finalidad el sacrificio en la corrida, tiene la oportunidad de ser indultado por su bravura y nobleza, como imagino que conoce bien, y ser devuelto a toriles. De otro lado, su lucha con el torero es más igualada que la del llocántaru con el cuchillo de cocina. Se lo aseguro: He cocinado muchos bogavantes y jamás me pondría delante de un morlaco de estos.
Respeto su opinión, Sr. de Silva, pero no la comparto.
Montse
Septiembre 6th, 2008
18:01
Alejandro, discrepo con su comentario pese a respetar y comprender lo que dice, pero hay un pequeño gran abismo entre los casos que relata y lo que ha expuesto Fernando.
Cuando se sacrifica a un animal para su consumo (humano), sea bugre, sea ostra, conejo, gallina o ternerín, no se forma un espectáculo degradante a su alrededor, para contemplar la infinidad de maneras de hacerle sufrir, mientras se alaba la valentía de un señor vestido con un traje apretado, que calza francesitas y lleva coleta.
A mi me da vergüenza, como española que soy, que nuestro país se asocie con esa imagen (ooh, España !! toros !! corridas !!). Mucho se ha hablado del modo en que “preparan” a los animales, del negocio un tanto turbio que se mueve tras de los cosos. Y sinceramente, ver cómo un animal se va consumiendo, mientras le marean (o torean, como quiera llamarlo), le clavan punzones en la cabeza o banderillas en el lomo.. no me parece para nada divertido ni elegante ni humano.
Me quedo mucho por decir pero.. odio discutir, y más de un tema como este.
Abrazos..
Aitor
Septiembre 6th, 2008
18:16
Las gracias a ti por publicarla en tu web. Es todo un honor.
Un abrazo, os leo.
Pd. Comparar el sistema nervioso de un centollo con el de un mamifero es cuando menos demasiado simple.
Dabo
Septiembre 6th, 2008
19:40
Los toros donde están de puta madre es pastando en la dehesa, que nadie se olvide de que los toros existen antes de la tauromaquia y no les pasaba nada porque les tocaran de ese modo los cojones.
¿Cuántos toros indultan al año? Lo bueno es que para desgracia de “la fiesta” cada vez los toros embisten menos, con suerte igual dentro de unos años tiene que haber “toro-toreros” xDD.
Montse
Septiembre 6th, 2008
19:56
Se me olvidaba.. en lo que al “indulto” se refiere.. Parece que le estuviesen haciendo un favor.. por dejarse matar. Mira, como has sido buenín y te has dejado clavar las estaquinas, y las banderillas, hale, mira qué bueninos somos que te dejamos volver con tus semejantes..
Y por otra parte.. mmmmm.. ¿lucha igualada? Lo siento pero.. de igualada nada. Entre los picadores (a pie y a caballo, no se como se llaman ni lo quiero saber), el torero armado para matar y demás.. no me parece que haya igualdad. Esta la habría si se pusiesen cuerpo a cuerpo sin arma de ningún tipo.
Lo siento, no me convencéis..
aj
Septiembre 6th, 2008
20:28
Pues yo cuando ví la foto en Caborian me encantó. Por todo el mensaje que contiene.
Y el tema no es que sufra o no, el tema sangrante es que ese sufrimiento sea un espectaculo para miles de personas.
Y ya lo que me repatea es que encima a los incultos y casi paletos de los asesinos de toros se les diga “maestros”. ¿Maestros de qué?
En fín, por lo menos TVE ya no pone tantas “corridas”
Fernando de Silva
Septiembre 7th, 2008
1:32
¿por qué los “liberales” son tan aficionados a los toros?
celuloso
Septiembre 7th, 2008
10:30
Sin animo de crear conflictos…
Si el sistema nervioso de un mamifero es mas “diferente” al de un crustaceo eso no significa que no sufra cuando se cocina de esta forma. Este planteamiento no vale.
Lo que si vale es que a pesar del sufrimiento, se utilizan para comida. En cambio, el toro se utiliza para un espectaculo. De sangre.
Lo he intentado varias veces. Aquí en Gijón y cuando viví en Huelva. Y es superior a mi. Yo solo veo a un pobre animal indefenso y torturado hasta la muerte.
Finalmente, la foto de Aitor, aunque me es desagradable, es 100% 100% directa. Es fantástica. Aunque tenga pesadillas. Me es repulsiva y esa es su intención. De lo mejorcito Aitor
Alejandro Pumarino
Septiembre 7th, 2008
12:23
D. Fernando:
Puede vd. considerarme liberal o no, pero desde luego le aseguro que no me gustan los toros. Nada. Nunca tuve ocasión de ver el espectáculo en directo porque no me gusta. Supongo que tengo el conocimiento de la “fiesta nacional” a través de las imágenes de televisión. Como le dije, no comparto la crítica, en el sentido de prohibir la celebración de corridas, simplemente, y me ratifico en lo anteriormente expuesto.
Sr. Aitor:
No crea que existe tanta diferencia entre los sistemas nerviosos. Es más llamativa la que puede encontrar entre un animal con exoesqueleto -los crustáceos- y otro con endoesqueleto -los mamíferos- pero hay calcio en todos…
Dª Montse:
Tengo por costumbre invitar a cenar a mis amigos -D. Fernando, le debo una desde hace casi un año- y le aseguro que el sacrificio de algunos animales es un espectáculo. Los invitados, en general, se acercan para ver como se sacrifica un crustáceo o como se aprovecha su jugo, o como convulsiona en la brasa. Yo no soy valiente, no visto nada apretado y utilizo un ridículo gorro blanco, un mandil del mismo color y un pijama verde; el animal no tiene ninguna “chance” y le aseguro que trato de seguir los pasos correctos en el buen quehacer culinario aunque los resultados no sean los apetecidos: Intento mejorar. Las comidas no dejan de ser celebraciones y los sacrificios que se llevan a cabo, no son imprescindibles para la alimentación adecuada, aunque tal vez interfieran con el placer de la degustación. ¿Hay diferencias entre el placer de la degustación y el espectáculo?. ¿Criticamos los toros y toleramos que se cebe a los patos para ocasionar una esteatosis hepática -el hígado que se vende es un hígado enfermo- cuando no se les añade alcohol?.
Existen muchos abusos innecesarios en la vida del primer mundo. La crítica, que invita a la reflexión, es siempre bienvenida, pero el respeto por quienes disfrutan de la “fiesta” -y entre los que no me encuentro- contraindica su prohibición.
Disculpen la longitud de la intervención.
MOBA
Septiembre 9th, 2008
17:42
Quiero decir, únicamente, que este tema de los “toros” y la “fiesta nacional” va más allá de las opiniones que pudiéramos tener, cada uno de nosotros. Y lo digo porque debatimos sobrte si el valor y medida del sufrimiento de unos u otros animales, sean mamíferos o crustáceos, que es la polémica servida por el Sr. Pumarino, quien, como siempre, desvía el tema para no manifestarse a favor o en contra de la antedicha “fiesta nacional”. Debe ser pecado consistente de los que se dicen ser “liberales”. La cuestión es si hyemos de aceptar que el trato al animal, la sinrazón del toreo, el espectáculo que rodea al festejo, está en lñinea con la “buena educación”, con la racinalidad y con la condición humana. No se trata de comparaciones improcedentes de quienes son los que sufren ni el cómo lo pudieran sufrir ni porqué lo sufren. Unicamente hemos de decirnos si nuestra condición de “humanos” se puede conjugar tan fácilmente con esta pasión taurina o con este festejo sanguinario. Mi opinión es que jamás. Mi opinión es que este “festejo taurino” se claramente incompatible con la condición humana. Y acepto que hay otras conductas igualmente sanguinarias e igualmente incompatibles que desgraciadamente presenciamos y toleramos. Pero como siempre me enseñaron, nunca se puede justificar un mal con otro mal. Cuando el ser “humano” llegue a niveles de racionalidad aceptables, cambiaría muchísimo el escenario en el que nos movemos. Por supuesto, no habría corridas de toros. Probablemente siguiéramos sacrificando crustaceos, pezqueñines y huévaras de “oricio”, pero acabaríamos con la barbarie del espectáculo taurino. Quizás los del PP siguieran votando la declaración de guerras en el Parlamento, como hicieron con Irak, pero no habría corridas de toros. Y el que se erradiquen estas mal llamadas “tradiciones” significaría que la mente del humano habría evolucionado un poquito más y se alejaría de aquel “homínido antecesorus” (disculpas porla incorrección del vocablo empleado).
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