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El sistema capitalista entra en crisis precisamente en el momento en el que los especuladores ya han destruido todas las posibilidades de continuar enriqueciéndose; los ciudadanos ya tenemos agotada nuestra disponibilidad de invertir, y ya no somos útiles para sus objetivos. Ahora sólo nos queda contribuir a que con el dinero de todos se salven sus fortunas y sus empresas, aunque en lo personal conserven su capital intacto y a buen recaudo.
La hecatombe económica se veía venir, pero nadie quería verlo ni reconocerlo, no sea que lo tildasen de alarmista. Lo sensato no está de moda, y quienes son prudentes no tienen futuro en una sociedad capitalista, por esos son pobres, pero honrados. Resulta curioso como las grandes empresas de los países desarrollados utilizaban sin inmutarse -y seguirán haciéndolo- la mano de obra barata de países del tercer mundo, algunos de ellos bajo un régimen comunista, para obtener el máximo beneficio en el menor tiempo posible, y realizaban inversiones temerarias con las ganancias obtenidas para multiplicar sus beneficios.
Ahora quienes más tienen piden el dinero de todos para salvar su situación. Pero, ¿a cambio de qué?; parece evidente que no se les puede permitir volver a las andadas, y todo cuanto se les preste debe tener garantías absolutas de devolución, con los consiguientes intereses, como hacían ellos cuando les pedíamos un préstamo.
En EEUU los considerados “dueños del mundo” debaten entre si para decidir a quién entregan el dinero para evitar que la crisis económica se agudice, y bajo qué condiciones. La propuesta inicial de Bush por el momento no ha sido aprobada, pero por distintas razones; mientras que un tercio de los congresistas demócratas niegan su apoyo por entender que el dinero de todos no es para resolver los problemas de los poderosos, dos tercios de los representantes republicanos discrepan con la ayuda prometida por considerar que es un paso para acercarse al comunismo; qué paradoja, no quieren el intervencionismo pero lo necesitan.
Pero, ¿quién es el dueño del mundo?; dífícil respuesta, aunque tenemos claro quién no debería de haber mandado en los últimos ocho años; Bush llevó a su compatriotas a una guerra bajo engaños y mentiras, y ahora ha perdido toda credibilidad para resolver la crisis económica, consecuencia de los desmanes que permitió y consintió mirando para otro lado.
Por el momento, mientras no se encuentre otra solución, mantengo la propuesta de invadir los paraísos fiscales, en donde se encuentra depositado el dinero fácil procedente de la especulación y la delincuencia. Aunque existe otra alternativa: expropiar el dinero de los ricos; ¿a alguno se le ocurre otra idea mejor?
Hoy era un día en el que, para superar las preocupaciones del presente y pensando en el futuro, quería asomarme al horizonte. Y me acordé de Eduardo Chillida y de su obra más importante y popular, “El Peine de los Vientos”, situada en el paseo de Ondarreta, de San Sebastian, un lugar privilegiado para ver romper las olas.
“El Peine de los Vientos” constituye todo un homenaje al mar, al viento, al horizonte, a la luz, al movimiento y a la esperanza, que es futuro y está por llegar.
Estas fotografias fueron tomadas el 20 de marzo de 2004. No hay datos técnicos, solo imagenes dedicadas a la reflexión.
Tengo serias dudas de que sea beneficioso para el PP mantener esa “confianza” y un apoyo unánime a Carlos Fabra. Calificar como conspiración una actuación judicial tendente a descubrir sus irregularidades económicas, presuntamente constitutivas de delito, no es un buen camino para colaborar con la Justicia, y puede convertirse en un boomerang que les puede hacer mucho daño a medio plazo. Sorprende que algunos dirigentes del PP en casos similares hablen de tolerancia 0, y sin embargo con Fabra tengan tolerancia 10. Ignoro que “virtudes” especiales tiene este hombre para embelesar a sus compañeros de Partido, pero es evidente que los encandila con su capacidad de generar dinero de dudosa procedencia; tal parece un experto predigisitador capaz de hacer desaparecer el dinero sin dejar rastro, o de hipnotizar a sus compañeros hasta el extremo de hacerles perder la memoria, como le ocurrió a su “ahijado” político, Juan Costa, cuando tuvo que declarar en unos de los numerosos procesos judiciales en los que ha sido imputado su “padrino”.
Cohecho, fraude fiscal y tráfico de influencias, son algunos de los cargos que se le imputan en vía penal. Y aunque durante años los procesos judiciales han sufrido numerosos retrasos por distintos motivos (recursos, traslado de jueces, supuestas presiones, falta de recursos humanos para afrontar la investigación…), es lo cierto que ahora la fiscalía anticorrupción se ha decidido a dinamizar los procesos. Carlos Fabra ingresó seis millones de euros sin justificar entre 1999 y 2004 (un promedio de 200 millones anuales de las antiguas pesetas), y con los registros judiciales efectuados recientemente en una veintena de entidades bancarias que obstaculizaban la investigación, parece ser que lo que ahora se intenta es poner nombre y apellidos al origen de los numerosos ingresos efectuados en sus cuentas.
Tengo la impresión de que Carlos Fabra sabe muchas cosas de muchos dirigentes del PP, y los tiene atrapados; de no ser así no entiendo cómo puede ser posible tanto respaldo. Rajoy ha declarado que “Carlos Fabra es un ciudadano y un político ejemplar para el PP”; pero ¿lo es también para los demás? El estar acusado por la presunta comisión de numerosos delitos económicos no es un buen curriculum para colgarle medallas; eso sí, le toca la lotería con demasiada frecuente, y lo resultados de la suerte en los juegos de azar quizás los haya repartido en más de una ocasión con sus compañeros de Partido.
El PP afirma que el delito de Carlos Fabra es ganar elecciones; sin darse cuenta que un triunfo en democracia no convierte a los seres humanos en honrados; y si no que se lo pregunten a Berlusconi. Quizás convendría repasar la “vida ejemplar” del presidente de la Diputación de Castellón, aunque por el momento me conformo con que deje de ser intocable y se siente en el banquillo de los acusados para responder ante la Justicia.
¿Tiene algún sentido prolongar la vida de un ser humano cuando su estado de salud ha entrado en un proceso de deterioro irreversible con motivo de una enfermedad incurable? ¿Es humano ver sufrir a una persona, que ha perdido su calidad de vida y toda esperanza de que la pueda recuperar?. Estas preguntas deberían de desembocar en una única respuesta, pero la hipocresía -afortunadamente minoritaria- de una parte de la sociedad y el fariseísmo de la Iglesia Católica se empeñan en mantener un debate encarnizado, que no beneficia a nadie.
Las líneas de separación entre eutanasia activa, eutanasia pasiva y sedación paliativa son tan finas que los tres conceptos pueden llegar a entrelazarse y confundirse, máxime cuando interviene la subjetividad de quién ha de interpretarlos y diferenciarlos. Pero por encima del debate ha de prevalecer siempre la dignidad humana, y debe de convertirse en personalísimo el derecho a decidir el momento en el que ha de ponerse fin a la vida, cuando se ha perdido toda la esperanza de mantenerla.
Ver agonizar a un familiar cercano, cuya salud poco a poco se deteriora, hasta el punto de que la angustia que le rodea refleja un sufrimiento creciente, es inhumano. En Bélgica, en Holanda y recientemente en Luxemburgo ya se han percatado de ello y han legalizado la eutanasia activa, y su persecución legal ha pasado a mejor vida en sus códigos penales.
En momentos excepcionales es preciso aplicar una técnica que lleve al paciente a la muerte. Y ello requiere una regulación legal valiente y clara, sin ambigüedades, para impedir interpretaciones hipócritas que puedan introducir dudas sobre su alcance. Creo que ha llegado el momento de el que Gobierno de Zapatero tome decisiones valientes para salvaguardar el derecho a una muerte digna.
Hoy se cumple el I Aniversario del diario PÚBLICO, tiempo suficiente para que podamos analizar los pros y lo s contras de este medio de comunicación, que desde un principio se ha decantado por ser un periódico de izquierdas, que he leído a diario en su formato de papel, y seguido de forma permanente por internet.
A su favor destacaría:
–El formato de su portada, dedicada siempre a un tema de actualidad, que se desarrolla de manera muy minuciosa en las primeras páginas de su interior, lo que resulta muy ilustrativo para profundizar en su contenido.
–Los artículos de opinión de destacados periódicas. Mi favorito es Manuel Saco, por su agudeza y lenguaje irónico.
–Y las magnificas historietas gráficas de Manel Fontdevila, que en decenas de ocasiones han encabezado los artículos publicados en SInLaVeniA. Combinar a diario ingenio, humor, actualidad y mensaje es un arte del que muy pocos pueden presumir.
En su contra:
–La excesiva inclinación pro-gubernamental de su línea editorial. Quizás es un permanente agradecimiento al actual Gobierno por el apoyo de éste a Mediapro, y por ello a la Sexta, para conseguir los derechos de difusión de los partidos de la liga de fútbol profesional. No me gusta este tipo de servilismo; un medio de comunicación de izquierda tiene que ser independiente y crítico, y presumir de ello.
–Una cierta tendencia peligrosa hacia el sensacionalismo en algunos temas puntuales.
–Sin afectar a su contenido, la impotencia para conseguir la fidelidad de sus lectores; hasta el punto de que más de la mitad de los 290.000 ejemplares que presumen distribuir a diario, es posible que se repartan gratuitamente. De ser cierto es un fracaso a medio plazo, con el peligro de que pueda desaparecer cuando se acabe la financiación de Mediapro.
Conclusión: es un aceptable medio de comunicación que podría mejorar si consiguiese obtener una línea editorial claramente independiente. Por el momento contarán conmigo como lector diario, pero mi fidelidad se la deben de ganar día a día.
Sin respetar las decisiones de la ONU, con mentiras ya demostradas y bajo la excusa de acabar con el terrorismo internacional, Bush fue capaz de invadir Irak y cometer un genocidio del que fue víctima la población civil. Su objetivo era económico: favorecer el control del petróleo y dinamizar el sector de las empresas armamentistas. La guerra costó a los americanos cientos de miles de millones de dólares y miles de vidas humanas, y como recompensa muchos de los amigos del presidente aumentaron sus beneficios empresariales a costa de los negocios que surgieron de la confrontación bélica.
Ahora Bush, bajo la excusa de que “toda la economía esta en peligro”, y sin reconocer que es consecuencia de su desacertada política, pretende convertirse en el salvador del mundo, y pide el sacrificio de los estadounidenses para inyectar 700.000 millones de dólares a las entidades financieras y empresas con problemas; parece ser que el plan de rescate aún no ha conseguido salir adelante ante la oposición del sector más duro de los republicanos; aunque tarde o tempano una vez más el dinero de todos servirá para solucionar los problemas económicos de unos pocos, que a buen seguro habrán tenido la precaución de poner a buen recaudo los ingentes beneficios económicos obtenidos en época de bonanza.
Por mi parte sugiero una propuesta distinta para superar la crisis económica: acudir al método de la invasión, pero en este caso de los “paraísos fiscales”, de esos lugares en donde bajo el anonimato se pueden ocultar sin pagar impuestos los beneficios obtenidos de la especulación, y en especial el dinero negro. No se necesitan ni tanques ni aviones, ni la intervención de los marines, por lo que la invasión podría resultar incruenta. Quizás algunos helicópteros para trasladar a agentes de la CIA ante una hipotética resistencia de los vigilantes de seguridad encargados de custodiar los dineros de dudosa procedencia; y, dado que el dinero allí “depositado” no es tangible, un buen disco duro en donde poder almacenar las cuentas cifradas de los “anónimos” millonarios, y toda aquella información que permita conocer sus saldos para poder transferirlos al Banco Mundial, que depende de las Naciones Unidas, para su redistribución entre todos los afectados por la crisis económica -entre los que incluyo aquellos que no pueden pagar su hipoteca como consecuencia del encarecimiento del dinero y/o por sufrir una situación de desempleo-; sería un buen momento para hacerlo, ahora que Bush ya no odia la ONU.
Es muy posible que en los paraísos físcales 700.000 millones de dólares resulte una cantidad irrisoria, por lo que con todo el dinero obtenido el sobrante podríamos prestárselo a través del Banco Mundial, con su correspondiente interés, a las empresas y entidades financieras en situación de crisis: eso sí con garantías personales de sus principales accionistas, no vaya a ser que en caso de impago no podamos embargarles el yate de 105 metros de eslora. Y no descuidemos nuestros compromisos con los países del tercer mundo, de esos que nadie se acuerda en época de crisis; al menos ayer Zapatero recuperó su talante en las Naciones Unidas, y no los tuvo en el olvido.
Lo que en definitiva estoy proponiendo es la intervención a nivel mundial de todo el dinero opaco; incluyendo el obtenido mediante la especulación salvaje. No olvidemos que el dinero no desaparece sino que cambia de manos, y en muchos casos se oculta en lugares inaccesibles. No, no estoy loco con esta propuesta, sino demasiado cuerdo.
(La foto de las palmeras está tomada en la playa de Bira, en la isla de Sulawesi (Indonesia), durante un viaje realizado en el mes de agosto de 1999; allí no había dinero opaco, sino paz y tranquilidad, pero refleja la imagen de un paraíso).
Francisco López, madrileño con sangre asturiana -su madre es natural de Ribadesella- y un habitual de SInLaVeniA, y que aprende con rapidez el arte de la fotografía, acaba de estrenar su nueva cámara Canon Eos 450D. Y ha tenido la gentileza de enviarme unas fotografías tomadas en Asturias en su última visita a nuestra región.
La primera está tomada en Ribadesella
(Datos técnicos: Fecha de captura: 7/9/2008, hora de captura: 18,52, cámara Canon 450D, focal 18 mm, Iso 200, velocidad 1/320, diafragma f11,0, virada a sepia)
Y la segunda se corresponde a la Playa de Celorio (Llanes)
(Datos técnicos: Fecha de captura: 12/9/2008, hora de captura: 9,40, cámara Canon 450D, focal 18 mm, Iso 200, velocidad 1/125, diafragma f7,1)
Me parecen dos buenas fotos con un encuadre agradable. No será la última vez que lo tendremos entre nosotros como fotógrafo invitado en SInLaVeniA. Por el momento tendrá a partir de hoy una galería personal en fotosdeasturias.com.