Colmenarejo: La brutal agresión xenófoba merece una profunda reflexión más allá de la mera condena
Lo hemos visto todos a través de la televisión, pero conviene reproducirlo para que no se nos olvide lo ocurrido, y hacer una reflexión de quienes son los culpables de lo sucedido
/////// Actualizado Domingo 12,30 h, han retirado el vídeo de YouTube pero se puede ver aquí, donde además leo que han identificado a la autora de la brutal agresión //////
Al ver estas durísimas escenas todos nos ruborizamos y lavamos nuestras conciencias pidiendo tolerancia cero, y exigiendo la inmediata detención de sus culpables. Pero ¿quiénes son los culpables?.
Parece evidente que existe una culpable directa de los hechos, en este caso la agresora, y varias cómplices del delito, sus amigas presentes, que no solamente no intervienen en evitar el delito, sino que lo consienten activamente, e incluso piden la muerte para la víctima.
Pero hay muchos más culpables por omisión, que con sus actitud de pasividad y cobardía permiten que estas agresiones tengan lugar. Estoy absolutamente convencido de que en Colmenarejo, con una población que no llega a los 8.000 habitantes, existen decenas de vecinos -y en especial quienes recibieron el vídeo a través de su teléfono móvil- que conocen a la agresora y a sus amigas, y pueden identificarla de inmediato ante las autoridades; pero, lejos de hacerlo, guardan silencio y se convierten en encubridores de tales conductas, dilatando la identificación de las culpables. Y no nos olvidemos de que se trata de una agresión xenófoba, en la que el origen ecuatoriano de la víctima ha sido determinante.
Más de uno piensa que las nuevas tecnologías contribuyen a que que se produzcan este tipo de sucesos, pero se equivocan. Gracias a las nuevas tecnologías y a su utilización por parte de algunos seres humanos con el cerebro enfermo, podemos conocer estos hechos -que de no publicarse quedarían ocultos y sin ser denunciados-; y su difusión contribuye a que se pueda identificar a sus autores, y así poder detenerles para que sufran el castigo previsto en nuestro ordenamiento jurídico.
En el capítulo de los culpables, no puedo evitar mencionar a algunos políticos que critican o menosprecian a los inmigrantes; sus afirmaciones constituyen un caldo de cultivo para fomentar el racismo y la xenofobia, y contribuyen a que se produzcan este tipo de sucesos.






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