Y la caspa no se va (colaboración musical de Roura)
Aprovechando de nuevo el ofrecimiento del Sr. de Silva, -muchas gracias, por tu amable invitación y van dieciséis- y como sé que el sábado pasado, pues estuve muy elegante y aunque en este espacio he procurado siempre no ser demasiado zafio, me voy a poner de lo más cutre. Como he estado de viaje o viajando -se lo copio don Alejandro- y he parado en diversas gasolineras, he podido disfrutar de las cover versions de los musicassettes que se aun se venden. Si padecen del corazón y/o persona de buen gusto no continúen, si lo hacen es BAJO SU RESPONSABILIDAD. Allá ustedes.
Este sábado esta colaboración -por razones obvias- no se la dedico a nadie, les propongo oír a…
Bueno, antes de explicarles nada sobre los faranduleros -no llegan a la categoría de músicos- de hoy, háganme el favor de escucharlos y si después sienten ganas de vomitar o insultarme, creanme lo comprenderé.
Madre, soy cristiano homosexual

Pues sí como suena. José Ángel es cristiano y homosexual y quiere que su madre lo sepa y así se lo canta, como si su madre no lo supiera. Me conocen lo suficiente y saben que no me estoy burlando de José Ángel o de los homosexuales. Lo que si estoy criticando, es como algunos desaprensivos, tienen la caradura de comercializar las miserias humanas de este pobre diablo que ha perdido todo sentido del ridículo y de la dignidad. Para esta discográfica -BELTOR- la miseria humana vende -y en Stereo-
Pues si con José Ángel, aún no han huido, el que viene ahora, Deme, El castellano. En su casa Demetrio, nos obsequia con algo mas castizo:

Deme se encuentra en la ya archiconocida -y tan vodevilesca- disyuntiva de convertirse en un miura gracias a su señora y la letra de su canción, con una profundidad y espiritualidad remarcables, recuerda con esa firmeza tan torera y española a la susodicha hembra que: No te puedo consentir que un hombre que no sea yo penetre dentro de ti -no me digan que no es poético- para añadir: ya que no lo permite mi ley. -Si señor, que profundo- Ah y no se pierdan las rimas están pilladísimas.
El tema, minimalista y muy influenciado por Wim Mertens en cuanto a su instrumentación, -Casiotone a pilas y guitarrilla de 89,90 euros, incluida la funda de polipiel en Pryca, - nos descubre la delicada voz de Deme, arropado por el mismo Deme en unos penosos overdubbings en los coros, patéticamente emocionados. Gracias producciones extremeñas.
Ahora es el turno de Las Monjitas del Jeep que nos deleitan con todo un Hit que se mantuvo durante varios meses en lo más alto los Top Ten de los Vatican Hits.

Toda una pieza de rock sinfónico-mariano que conjuga con absoluta maestría unos aleluyas de falsete de Heavy metal con lo más delicado y angelical de los coros de ursulinas. La voz de la solista se impone sobre el eléctrico y rock sucio de la banda con una nitidez asombrosa. Los aleluyas -Haendelianos- inician lo que luego marcó el origen del rock sinfónico, un contratono por percusión.
Impresionante, el riff de guitarra eléctrica que sirve como introducción al tema, y que fue copiado por Los Ramones en una cación titulada Judy it’s a punk. Lamentablemente, tan singular grupo hubo de disolverse después de los altercados -de su único concierto- organizados por una banda de Hell Angels, que se encargaba de la seguridad de la banda, organizado una de las trifulcas más salvajes del mundo del rock. Reciban esta crónica, como sincero homenaje a uno de los grupos más decisivos del christi-rock contemporáneo. Sexo, yemas de Santa Teresa y rock&roll.
Y para acabar, El Pelos de Terrassa y Los Marus. Y como el se define: una leyenda, un misterio del extrarradio barcelonés y el único artista que se tiene como un mito. El himno con el que nos obsequia, es que él, es un hombre de la noche y claro esta afirmación lleva aparejada una profunda declaración de principios -y actitudes-.
En esta corta pero intensísima electric-rumba, El Pelos nos desmenuza sus inquietudes intelectuales y sus motivaciones personales mas profundas es decir: le va beber, le va fumar -yerbabuena- y le va la mujer que le da mucho placer.
Musicalmente hablando, el corte posee un estilo Torremolinos años 70 de Pedro Masó, acentuado por esa guitarra española electrificada y esos arreglos “maquinita de marcianos” de teclado que unidos a la majestuosa sonoridad de la voz -solysombra- de El Pelos, hacen de esta -breve- rumba, la banda sonora ideal para poner los domingos a todo volumen en el coche, mientras se lleva a los suegros a comer al merendero.
Esta vez no les dejo unos enlaces, porque España y yo, perdón, yo y España somos así, señora -y caballero- y prometo volver otro día con el resto del musícassette… -O no-
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