Bush hunde las bolsas; su plan de choque contra la recesión se considera insuficiente por los expertos, y es más que probable que ni siquiera la bajada de los tipos de interés pueda impedir un periodo negro para la economía estadounidense, con la consiguiente repercusión en el resto del mundo, ya que el contagio del miedo y el pesimismo puede producir un efecto dominó negativo en la economía mundial.