Feliz 2008 “VIVA LA REPÚBLICA”
Un nuevo año debe de comenzar siempre con mucho optimismo, y con la esperanza de conseguir nuevas realidades que mejoren nuestra convivencia; y que mejor que pensar en la proclamación de la III República, una vez que la democracia española ya está madura para lograr esta nueva situación. Para muchos la república infunde temores, cuando debería de ser una esperanza de futuro.
Tradicionalmente se ha definido la república como una forma de gobierno de los países en los que el pueblo tiene la soberanía o facultad para el ejercicio del poder, aunque éste último sea delegado por el pueblo soberano en gobernantes que elige de un modo u otro. La república es incompatible con la monarquía, y se fundamenta en el “imperio de la ley” y no en el “imperio de los hombres”. De este modo una república es independiente de los vaivenes políticos, y tanto los gobernantes como los gobernados se someten por igual a un conjunto de principios fundamentales que se definen en una constitución.

Una de las principales motivaciones que nos deberían de animar a cambiar del régimen monárquico al republicano es el aspecto religioso. En una república la libertad de culto permite que el ciudadano elija libremente, sin sometimientos al poder de una concreta religión. Resultaría muy positivo en estos momentos para alejar a la iglesia católica de todo vínculo con el poder; con ello la sociedad podría ser más libre y menos hipócrita, y evitaríamos tener que estar cebando a un grupo de obispos que se aprovechan del poder político para engordar sus barrigas sin aportar nada constructivo. No olvidemos la historia y no les creamos cuando dicen que se deteriora la democracia, porque la jerarquía eclesiástica española, que se consolidó durante la dictadura paseando bajo palio al caudillo, sólo cree en la voluntad popular cuando gobiernan los suyos, es decir la derecha conservadora.
Hoy entra en vigor la Ley de medidas en materia de Seguridad Social por la que se establece la posibilidad de elevar hasta un 15% la pensión para quienes retrasen su jubilación hasta los 70 años; se considera que es esta la edad hasta la que puede llegar un español apto para el trabajo. Curiosamente Don Juan Carlos cumple el próximo 5 de enero los 70 años, por lo que debería de pensar en una jubilación merecida, y olvidarse de organizarnos el futuro.
Ha llegado el momento de tomar importantes decisiones, por higiene mental, para introducir en nuestra Constitución el régimen republicano y declarar laico al Estado español. ¿Alguien se atreve a dar el primer paso?
Comparte esta anotación de SInLaVeniA o mándalo por e-mail








