Se ha puesto de moda para algunos afirmar que con Franco se vivía mejor. Yo viví muchos años de mi vida bajo la dictadura franquista, y puedo afirmar que con Franco se vivía de distinta manera, con represión mental, y con sometimiento a los mensajes que imponía la moral social de la época.
Por cierto durante el franquismo la publicidad no solamente se limitaba a inculcarnos e imponernos lo políticamente correcto. También había publicidad de la otra, la que impulsa el consumismo, y la protagonizaban los cantantes y actores de la época.
La juventud puede quedarse sorprendida al contemplar nuestro pasado reciente.
Un blog no tiene vida si sus seguidores habituales no tienen una colaboración activa. Ayer pudisteis ver unas fotos en blanco y negro, que pertenecen a las ruinas de una explotación de fluoruros ubicada en Pinzales.
Hoy Mabel me remite una nueva versión de la primera de las fotografías, que mejora sensiblemente la inicial. Aquí la teneis:
Me dice que le ha dado un procesado muy salvaje porque es lo que me pide el cuerpo. Y creo que tiene razón; la nueva versión ha quedado magnífica.
El primer monólogo de Toño generó una gran polémica. ¿A quién se le ocurre pretender que un ciudadano que precisa silla de ruedas pueda crear humor y transmitirlo a los demás? Toño es un crack, con mucha personalidad, y provisto de una gran moral. Cada una de sus frases encierra una denuncia de la situación de marginación en la que viven cientos de miles de personas por la sola circunstancia de padecer una enfermedad que les limita físicamente.
En este segundo monólogo Toño nos demuestra la gran energía mental que tiene para crear humor de verdad, humor denuncia, humor negro…. Y nos da una lección a todos de dignidad, transmitiendo unas enormes ganas de vivir…