Los hilos de las grandes empresas que dominan el mundo empresarial en España los mueven familias con nombres y apellidos, que obtienen grandes beneficios en una época, como la actual, en la que la economía va bien gracias al esfuerzo y sacrificio de todos los españoles.
Todo en manos de pocos. Controlan la bolsa española, y nunca pierden, lo más que les puede pasar es que ganen menos. La “igualdad” social es así de desigual.
Aznar cabalga de nuevo; con voz apocalíptica, propia de quien predice el futuro y anuncia las siete plagas llenas de la ira de Dios, Don José María, en tono solemne, y en su papel de portavoz “único” de la ultraconservadora derecha española, encarnada en el PP, anuncia la desmembración de España.
Ese ser mezquino y despreciable que, como él mismo reconoció, se ha atrevido a cambiar la política internacional española de los últimos 200 años a cambio de un puñado de monedas que se afana en recaudar, pretende ahora convertirse en nuestro salvador y organizar nuestro futuro.
Afirmar que España se rompe es ignorar la historia de la península ibérica, en la que han convivido pluralidad de culturas, reconocidas por nuestra Constitución, que protege nuestra unidad preservando la realidad de las autonomías que la componen.
Afirmar que España se rompe es dudar de la madurez de los españoles; y es una frase propia de un dictador que pretende justificar su posición de dominio frente a los demás. ¿Os acordais de “España, una, grande y libre”?. El PP rememora, con sus postulados, los lemas más fascistas de nuestro pasado reciente.
Os recomiendo la lectura de un excelente artículo de MarcVidal, titulado “ESPAÑA SE ROMPE CADA 4 AÑOS”. que publicó ayer elplural.com, y que podeis también leer en su blog, en el que al referirse a la actitud del principal líder de la oposición, afirma “La reacción de Rajoy es una maniobra más de un partido perdido en el exceso y abandonado a la desmesura política y a la irresponsabilidad de Estado“. Todos debemos de meditar lo que está pasando en el PP y lo que puede suceder en España si consigue salir triunfante en las próximas elecciones; meditación que recomiendo en especial a los tradicionales abstencionistas de izquierdas, que deben de movilizarse para que la cordura se mantenga en nuestro país.