Parece que un sector de nuestra juventud carece de formación adecuada para vivir en sociedad; nos lo demuestran las Juventudes Socialistas con este video
El video ha motivado una gran polémica en nuestra sociedad, hasta el punto de que al ser entrevisto en la mañana de hoy el presidente del gobierno por Ana Rosa Quintana, tras su visionado a Zapatero le pareció un video simpático, y afirmó estar más de acuerdo con la chica que con el chico. La anécdota es que la presentadora identificó al chico como un joven del PP, a lo que respondió nuestro presidente: ¿c0mo sabe Vd. que es del PP?. Y es que las apariencias, como el algodón, no engañan.
Hoy todos los españoles que creemos de verdad en la libertad de expresión nos hemos despertado con una muy mala noticia, la muerte de Carlos Llamas, un periodista en estado puro. Carlos tan sólo tenía 52 años; no pudo salir victorioso, a pesar de su tenacidad, en su lucha contra el cáncer. Pero nos ha dejado un legado importante para los millones de españoles que, desde hace muchos años, hemos sido sus seguidores en su programa de la Cadena SER Hora 25: un ejemplo de lo que es un periodista de verdad.
Carlos Llamas nos ha demostrado que la supuesta neutralidad de un periodista no existe, pero ello no le ha impedido ser un gran profesional que buscaba la verdad de la noticia por encima de todo. Carlos era vehemente, irónico, apasionado, pero al mismo tiempo reflexivo y tenaz en la búsqueda de la verdad de la noticia, ya que por encima de todo primaba su sentido ético; no era neutral, pero escuchaba a todos y profundizaba en la información. Y cuando creía haberse equivocado sabía rectificar a tiempo y bien.
Carlos Llamas no tenía oyentes sino fans, un numerosísimo grupo de fans que hoy le echaremos de menos, pero le recordaremos siempre. Me sentía muy identificado en sus análisis y reflexiones, y en muchas ocasiones me escuchaba en su palabras; ¿coincidencia, empatía?, quizás compartíamos similar sentido común.
En el otoño los días son más cortos, pero a cambio de tener menos horas para la fotografía disponemos de una luz de mejor calidad, que viene acompañada por los colores más espectaculares que nos brinda la naturaleza. Esta foto está tomada en el pueblo de Soto de Agües a las 16,59 horas del 22 de Septiembre pasado, primer día del otoño.
Se la dedico a Carlos Llamas un monstruo del periodismo que hoy nos ha dejado, pero lo recordaremos siempre
Datos de interes:
Camara Canon 5D
Objetivo: zoom 24-70 mm
Focal: 60 mm
Iso: 200
Velocidad: 1/500 segundos
Diafragma f5,0
Los promotores de la guerra de Irak nos mintieron a todos afirmando que había armas de destrucción masiva, y no dudaron en presentar en la ONU pruebas falsas y manipular informes de los servicios secretos de la CIA para consumar el engaño y justificar una invasión que nunca debió de producirse. Todos ellos tienen en estos momentos las manos manchadas de la sangre de los cientos de miles de víctimas inocentes que han perdido la vida por su culpa.
Ahora nos siguen mintiendo al negar sin inmutarse lo que en su día afirmaron; su capacidad de hipocresía y cinismo parece no tener límites. Pero los ciudadanos del mundo no nos hemos dejado engañar y debemos de ser perseverantes en exigir responsabilidades penales a los responsables de la guerra de Irak. Se ha cometido un genocidio y no puede quedar impune.
José María Aznar hizo el ridículo en su día al convertirse en un lacayo de Bush, traicionando a la mayoría de los españoles, y afirmando sin titubeos que en Irak había armas de destrucción masiva; y volvió a hacer el ridículo cuando reconoció que se había equivocado. Aznar es un personaje patético, ridículo y acomplejado, que carece de escrúpulos; este vídeo le delata y le pone en evidencia ante todos:
El actor y activista por la paz Sean Penn afirma en este segundo vídeo, refiriéndose a los responsable de la guerra de Irak que “Bush y todos ellos deberían de estar en la puta cárcel“
Para que triunfe la verdad y la justicia debemos de recordar y denunciar las mentiras de quienes se creen los dueños del mundo y no dudan en convertirse en seres despreciables por un puñado de monedas. ¿No es así Sr. Aznar?