No recuerdo ni el día ni el lugar en donde realicé esta foto. Se había extraviado entre los cientos de carpetas en donde guardo mi colección fotográfica, y la encontré perdida, sin saber a donde ir. Decidí compartirla este domingo con todos vosotros.
No hay datos técnicos, ni los quiero buscar, para no perturbar su intimidad; simplemente es un paisaje, y nada más.
Estos días los dirigentes del PP y sus colaboradores mediáticos han pretendido ridiculizar al Presidente del Gobierno por el encuentro con Bush en los pasillos de las Naciones Unidas, que apenas ha durado 4 segundos. Para mi han sido demasiados, ya que me negaría a dar la mano a quién la tiene manchada de sangre por culpa del petroleo; pero parece evidente que yo no soy un político en activo ni nunca lo seré, ni tengo que guardar las formas ante un ser humano que no me merece el menor respeto ni como persona no como político.
Iñaki Gabilondo, al comentar el pasado 26 de Septiembre el encuentro entre ambos dirigentes considera que no fue demasiado afortunado, pero al menos con Zapatero “…no hemos perdido la dignidad, ni la cabeza. La que perdió Aznar cuando se creyó un grande …. y era un simple Pedrín utilizado para lanzar una pedrada…”. Me gusta el estilo de Iñaki Gabilondo
Lo triste y lamentable es que con la publicación de las actas de las conversaciones mantenidas entre Bush y Aznar en el rancho de Texas cuatro semanas antes de que comenzara la invasión de Irak, hemos sabido que Aznar era consciente de que no contaban con el respaldo de la ONU, y que se iba a cometer una fragante ilegalidad internacional. Aznar vendió la dignidad de España y de los españoles, siendo consciente de que se estaba cargando la política internacional de los 200 últimos años, como él mismo reconoció, a cambio de una bolsa de monedas, que se han convertido en puestos en Consejos de Administración de empresas controladas por amigos de Bush.
Si la justicia fuese igual para todos, el Fiscal General del Estado debería de pedir la incorporación de las actas de las conversaciones entre Bush y Aznar a las diligencias penales que en su día se tramitaron por las querellas criminales presentadas contra Jose María Aznar a raíz de su participación en la Guerra de Irak, e interesar la reapertura de las mismas, actualmente sobreseidas, y que fuese citado a declarar como inculpado. Pero ya sabemos que Cándido Conde-Pumpido está más preocupado por los contenidos de la revista El Jueves.