Esta mañana ha muerto a los 77 años de edad Jesús de Polanco, Presidente del Grupo PRISA, principal defensor de la libertad de prensa en nuestro país, y personaje imprescindible en la consolidación de nuestra democracia. El País, la Ser, Digital+ …., medios de comunicación independientes y progresistas, gracias a su tesón se han consolidado y resistido frente a los continuos ataques de la derecha reaccionaria, que en la actualidad controla la dirección del principal partido de la oposición. Su biografía es bien conocida y de ella se escribirá mucho en los próximos días.
Por mi parte quiero resaltar como con su respaldo personal en 1981, al día siguiente del 23F, y mientras otros medios de comunicación no acababan de posicionarse, en la portada del diario más leído en España podíamos leer “El País con la Constitución”; en aquellos momentos todavía estaba tomado el Congreso de los Diputados por Tejero, y aún se desconocía el desenlace del intento de golpe de estado.
Jesús de Polanco es odiado por la derecha española, precisamente por ser abanderado de la libertad de prensa en nuestro país. Muchos se alegrarán de su muerte; pero las semillas dejadas por Polanco han crecido, y nos deja una buena cosecha. Aquí podéis ver el Especial que le dedica El Pais
De vacaciones en San Andres, una maravillosa isla de Colombia situada en el caribe, el 27 de Agosto del año 1.995 decidimos pasar el día en una diminuta isla situada frente a sus playas, llamada Jonnhy Key. Nuestra intención era visitar una zona de corales muy próxima a ésta última. Cuando paseabamos por la Playa, junto a unas rocas se encontraba un joven rasta, llamado Casanova, rodeado de aletas, tubos y gafas para bucear. Su negocio consistía en ofrecer sus servicios a los turistas, guiarles a la zona de corales y facilitarles los medios para poder bucear. De inmediato lo contratamos.
Casanova nadaba delante de nosotros y con una cuerda colgada al cuello arrastraba un neumático de dimensiones considerables con destino a la seguridad y descanso de sus acompañantes. Y con una cámara fotográfica sumergible desechable pude hacer estas fotografías, que podeis ver a tamaño superior pinchando sobre ellas; creo recordar que la camara me costó 150 pesetas, equivalentes a 90 céntimos de euro, por lo que fue una buena inversión a la vista de la calidad de las fotografías.
Han pasado 12 años desde entonces en muchas ocasiones -y en especial en momento de muchas preocupaciones- me acuerdo de Casanova y me pregunto si su confortable negocio seguirá abierto al público.
Dakar, la capital de Senegal tiene una población de más de dos millones de habitantes; su centro moderno, y de estilo occidental, contrasta con los suburbios, en los que vive la mayor parte de la población en condiciones infrahumanas; cuando lo atravesamos a primera hora de la mañana, desde el interior del microbús pudimos ver a miles de senegaleses deambulando por las calles, con la esperanza de conseguir un trabajo, aunque solo sea para unas horas. Visitando un pais como Senegal, y viendo las condiciones en las que viven sus habitantes, puede comprenderse mucho mejor el fenómeno de la inmigración, y la llegada de los cayucos; no tienen nada que perder.
Os pongo dos fotos de la Catedral “Notre Dame de Victoires”, una de las construcciones más antiguas de Dakar, en las que podeis ver su fachada principal y su interior