Entre los días 29 de Julio y 17 de Agosto del 2003 viajamos Namibia, por nuestra cuenta, y recorrimos más de 3.500 kilómetros visitando sus lugares más espectaculares, entre los que cabe destacar el desierto del Kalahari, el cañon del Rio Fish, el desierto de Namib, la Costa de Esqueletos y el Parque Nacional de Ethosa.

Por internet, y a través de una agencia de viajes ubicada en Windhoek, llamada Namikala Safaris (http://www.namikala-safaris.com) organizamos la ruta, reservamos los lugares donde pernoctar y alquilamos un vehículo todo-terreno. La única dificultad añadida era la de que mi mujer precisa silla de ruedas para desplazarse, por lo que teníamos que analizar por adelantado las posibles barreras físicas que vencer, dado que las psicológicas ya se encuentran superadas.
Los billetes de avión los buscamos y encontramos por internet. Fue una labor ardua, dado que los precios se disparan en la época de verano, y en especial a partir del 1 de Agosto. Pero por fin, después de mucho buscar, comprobamos que viajando con Air France, vía París, podíamos llegar a Johanesburgo a un precio asequible; y desde la capital de Sudáfrica a Windhoek (capital de Namibia) conseguimos un vuelo económico con Air Namibia; la vuelta, igual pero al revés; en total los billetes de ida y vuelta supusieron unos 1.100 euros por persona. Un consejo: cuando busquéis vuelos a través de internet puede haber unas grandes diferencias de precio de un día para otro, en razón de la oferta y la demanda; en nuestro caso de contratar los vuelos entre el 1 y 15 de Agosto, prácticamente duplicaba el precio que al final conseguimos, adelando la salida y la llegada dos días.
Viajar por nuestra cuenta resulta mucho más emocionante, pero requiere estudiar previamente el país que vas a visitar; hasta el punto de que nos preparamos una guía personalizada de más de 50 hojas con fotos de los lugares a visitar, rutas, distancias, ubicación de las estaciones de servicio (muy importante), accesibilidad… El grupo los formábamos Conchita (mi mujer), María (mi hija) y Lourdes (una prima catalana). A pesar de que muchas personas nos advirtieron de los peligros que podíamos correr, puedo deciros que la seguridad en Namibia es muy superior a la de muchas ciudades españoles y europeas, y es díficil tener un accidente de tráfico cuando puedes pasarte horas sin cruzarte con un vehículo, y transitas en muchos lugares por pistas de tierra y sal de más de 10 metros de anchura.
La República de Namibia es un país situado en la costa atlántica africana, que hace frontera con Angola, Zambia, Botswana, y Sudáfrica. Tiene una superficie de 825.418 km/cuadrados (casí el doble de la superficie de nuestra peninsula), pero tan sólo una población de 1.800.000 habitantes, que viven en su mayoría en la franja norte que linda con Angola (la que no visitamos por no ser recomendable por motivos de seguridad). Su capital es Windhoek, con una población de 161.000 habitantes, y su régimen político es el de una república parlamentaria multipartidista. Entre el 80 y 90% de habitantes son cristianos, y el resto practican creencias indígenas. Su idioma oficial es el inglés, aunque se habla el africáans, el oshivambo, el herero, y en especial el alemán, al haber sido colonia alemana hasta 1990, año en que logró su independencia.
Comenzaremos nuestro viaje el próximo 30 de Julio, el mismo día en que en 2003 salimos de Madrid, vía París, para visitar el continente africano. No obstante unos días antes haré una pequeña introducción del país. Este año viajaré de nuevo a Namibia con el recuerdo, pero esta vez con todos vosotros. Obvio deciros que las fotos tendrán una participación muy importante en el viaje.

(Viajando por Namibia – Indicesiguiente)

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