Rajoy, un muñeco de usar y tirar (publicado en www.elplural.com)

Durante el desastre del Prestige Aznar lo utilizó para dar la cara, y aún lo recordamos enlas pantallas de televisión con un rostro sudoroso hablándonos de “unos hilillos como de plastilina”, para ocultar las gravísimas responsabilidades del Gobierno.
Meses más tarde José María Aznar lo elegía personalmente, entre una terna, para sucederle en el cargo; muchos pensaron que podía ser el menos malo, pero más bien resultaba el más manejable para quién lo designó; parece evidente que Rodrigo Rato (único dirigente del PP que se mostró crítico con la guerra de Irak) tenía otras ambiciones de mayor seguridad y no es manejable, y Angel Acebes es un clónico de Aznar y por ello resultaba peligroso.
El 13 de Marzo del 2004, se aprovechó de su posición dominante para efectuar declaraciones sobre el atentado del 11M, presentándose como candidato a la Presidencia del Gobierno y afirmando que “..tengo la convicción moral de que fue ETA…”, en vez de solidarizarse con los sentimientos del pueblo español, que solo quería que no se le engañase.
Desde que fue derrotado en las elecciones generales del 14 de Marzo del 2004 ha sido incapaz de reconocer la legitimidad de la victoria del PSOE, creando permanentes dudas sobre el resultado electoral, y atribuyendo su derrota a las movilizaciones habidas el día de reflexión, faltando con ello al respeto de los españoles que libremente decidimos emitir nuestro voto. Y desde entonces se siente atrapado por las políticas manipuladoras de quienes mueven los hilos del PP, manteniendo una postura ambigua sobre la teoría de la conspiración, y siendo incapacidad de independizarse de los manejos del Sr. Aznar.
Se ha dicho que Rajoy es un político con personalidad; desconozco si la tuvo, pero ha sabido perderla en muy poco tiempo, y ya es irrecuperable. Y parece evidente que no es él quien manda en el PP.
Recientemente Rajoy se disfrazó de estadista, puso su traje gris, y solemnemente apoyó la política antiterrorista de Zapatero, siempre que fuese para derrotar a ETA; su intervención posterior ante los medios de comunicación fue igualmente solemne, y más bien parecía un discurso de Jefe de Estado ante un problema de Estado.
Pero no habían pasado 24 horas y cometió un gravísimo error al acudir a la COPE y permitir ser entrevistado por Jiménez Losantos para contentar a sus fans de extrema derecha, perdiendo con ello su dignidad. Fue preocupante lo que dijo ante los micrófonos, y más grave lo que afirmó sin saber que era grabado. Demostró con ello una falta absoluta de seriedad, frivolizando sobre un tema tan serio como es la lucha unitaria contra el terrorismo.
Rajoy se ha convertido en un muñeco de usar y tirar. Y quizás sea consciente de que, de no producirse un milagro en los próximos meses, sus días al frente del PP tienen fecha de caducidad.
(publicado aquí en elplural.com)
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